La Junta de Gobierno del Sindicato Central de Regantes del Trasvase Tajo-Segura (SCRATS) aprobó hoy un acuerdo en el que piden la dimisión del portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, y del director general del Agua del Ministerio de Medio Ambiente, Jaime Palop.

.El presidente del SCRATS, Francisco del Amor, explicó en rueda de prensa que la de Zaplana se debe a la petición que firmó para que se trasvasaran 20 hectómetros cúbicos de agua del acueducto con destino a las Tablas de Daimiel, mientras que la de Palop se basa en su decisión de trasvasar solo 20 hectómetros para regadío en lo que queda de año hidrológico.

Del Amor recordó que en la concesión de los trasvases "está por delante" el regadío del Segura que las Tablas de Daimiel, adonde se comenzó a enviar agua en 1995 por cuestión ambiental, y advirtió que el último envío, aprobado el viernes por el Consejo de Ministros, podría ocultar un trasvase encubierto a pozos ilegales de la zona.

"Parece mentira que tenga más importancia la vida de unos patos que la de 70.000 familias"

El vicepresidente del SCRATS, el alicantino Manuel Serrano, dijo en rueda de prensa que "parece mentira que tenga más importancia la vida de unos patos que la de 70.000 familias" que dependen del trasvase para regar sus cultivos en la cuenca del río Segura.

En cuanto a la petición de dimisión de Palop, Del Amor indicó que se había comprometido con los regantes en que si mejoraba la situación de la cabecera del Tajo habría alguna decisión para el periodo abril y mayo, pero se lamentó de que cuando la mejoría se produjo no trajo aparejada ninguna decisión.

Comisión de Explotación

Criticó que tampoco en la reunión de la Comisión de Explotación del trasvase Tajo-Segura se incluyó ni siquiera el mes de mayo en los cálculos, con lo que en vez de los 20 hectómetros que se aprobaron, el volumen pudo haber sido de 43 hectómetros "con las reglas de explotación en la mano".

Por otra parte, la Junta de gobierno del SCRATS ha convocado para pasado mañana una reunión del Comité de Crisis de la cuenca del Segura, en la cual se adoptará una decisión acerca de la fecha en la que tendrá lugar una manifestación de protesta por la escasa cuantía de agua aprobada por el Ejecutivo central para el regadío levantino.

Francisco del Amor comentó que la situación del regadío es "muy difícil", ya que los cítricos se están cayendo de los árboles después de la floración, al no cuajar el fruto por falta de agua, mientras que los agricultores han dejado de plantar muchas hortalizas por el mismo motivo, y las que se han plantado tienen escaso calibre para la exportación, la cual ha disminuido respecto a otros años.

Por último, la Junta de Gobierno ha aprobado emprender acciones jurídicas "por daños y perjuicios" contra la Mancomunidad de los Canales del Taibilla por una deuda de 43 hectómetros cúbicos de agua de la anterior sequía.