Galicia registró el año pasado 1.995 interrupciones voluntarias del embarazo, cifra que se elevará en la estadística definitiva que el Ministerio de Sanidad dará a conocer en los próximos meses. El dato provisional hace referencia a los abortos practicados en la comunidad, a los que el Ministerio deberá sumar los realizados a gallegas en otras autonomías, que en los dos años precedentes rondaron las 500 intervenciones.

La inmensa mayoría de las que se llevan a cabo en Galicia tienen lugar en clínicas privadas, pese a que la Xunta trata de incentivar su práctica en los hospitales públicos. Los datos de Sanidade reflejan las interrupciones practicadas en hospitales públicos y en las tres clínicas privadas que ofrecen exclusivamente esta prestación en Galicia-Faos en A Coruña y Castrelos y Gelme en Vigo-, las cuales acaparan la mayoría de intervenciones.

Así lo confirma José Luis Doval, jefe de Ginecología del hospital Cristal Piñor de Ourense y profesional que, durante años, fue el único gallego que realizó abortos en la sanidad pública. "Dos dous mil, como moito nos hospitais do Sergas faríanse 200", asegura el también presidente de la Sociedad Española de Contracepción.

De momento, la situación ya ha mejorado, al empezar hace meses el Juan Canalejo de A Coruña a realizar la mayoría de las demandas de aborto que se producen en esta provincia. Se suma así a los centros hospitalarios de Ourense y Vigo, con lo que quedaría por cubrir el área de Lugo, "que en calquera momento pode comezar a realizalos", según confirmó el gerente del Piñor.