Los cerca de 3.000 vecinos que viven en la urbanización Entrepinos podrían quedarse sin el autobús urbano que les da servicio cada hora, la línea 5.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León declaró ilegal la autorización que le concedió la Junta a Auvasa para prolongar una línea que, hasta entonces, sólo llegaba hasta el puente de Simancas. El Tribunal estima así el recurso que interpuso la empresa de transportes La Regional, y basa su decisión en la «serie concatenada de vicios formales» que cometió la Administración.

Por un lado, el plazo para presentar la solicitud acabó en 1989, mientras que la petición de Auvasa se cursó en 2001. Además, es necesario un informe del Comité Provincial de Transportes, que no se solicitó en ningún momento y, antes de aprobar nada, hay que dar respuesta a las alegaciones que pueden presentar los afectados, cosa que tampoco se hizo.

La Regional pedirá el cumplimiento de la sentencia para que se suspenda ese servicio y después, solicitarán hacerse cargo de la línea.