El 65% son mujeres. Personas sin hogar, desempleados y, en definitiva, con distintos problemas sociales; es el perfil de las casi 10.000 personas que atendió el año pasado Cáritas Bizkaia, la entidad de acción caritativa y social de la Iglesia.

La mayoría de los atendidos fueron vizcaínos que carecen de lo más mínimo, lo que les obliga a solicitar desde techo hasta comida. Éstos son un tercio del total. Los desempleados que buscan trabajo supusieron el año pasado un 30% de los atendidos, un 5% más que en 2005. Cáritas también atendió a drogadictos en proceso de reinserción. En total, fueron 118 personas, de las que 68 realizaron procesos educativos en el centro Hontza que la entidad tiene en la capital vizcaína.
La mayoría de estas personas (87,5%) viven en Bilbao y en la margen izquierda, aunque, si se atiende a su origen, el 59% procede de fuera de la Unión Europea y la mayoría de estas personas extracomunitarias son latinoamericanas.