En las carreteras de la región hay actualmente 80 radares fijos, según el mapa de la asociación Automovilistas Europeos Asociados (AEA).

Sin embargo, sólo el 60% de ellos está situado en alguno de los 147 tramos de carretera considerados como puntos negros por la DGT. El resto, 32 radares, se han ubicado en lugares con mínima o nula siniestralidad, según denuncia AEA.

En la A-1, por ejemplo, hay cuatro radares, tres de ellos colocados antes del kilómetro 25, en ambos sentidos, y el último en el kilómetro 94, en sentido Burgos. Sin embargo, la DGT considera puntos negros los tramos de los kilómetros 47 y 55 de la autovía.

En el aeropuerto de Barajas

En la M-111, en el entorno del aeropuerto de Barajas, hay tres radares en una zona en la que el punto negro más cercano está a más de tres kilómetros de distancia.

Con todo, Madrid es una de las regiones españolas en las que más coincidencia se da entre la ubicación de los radares y los tramos con mayor siniestralidad.

La media nacional es de sólo el 34% de estos dispositivos de control de velocidad colocados en puntos negros. Junto a Madrid, únicamente Andalucía y Cantabria tienen una coincidencia del 60%.

Peor en el resto

En el resto de autonomías, el nivel de cobertura de los radares en tramos de puntos negros es mínimo. En Aragón, el 28%; en Asturias, el 25%; en Castilla y León, el 16%; en Castilla-La Mancha, el 20%; en Valencia, el 25%; en Extremadura, el 30%; en Galicia, el 20%; en Murcia, el 20% y en La Rioja, el 0%.

Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados, denuncia que «el empeño de colocar radares en puntos con baja o nula siniestralidad convertirá el sistema de control de velocidad en un mero instrumento de recaudación».

Accidentes en la A-3 y la A-6

Dos puntos concentran el mayor peligro de sufrir un accidente en la región. Son el kilómetro 14,8 de la A-3 (sentido salida) y el 12,2 de la A-6 (sentido entrada), según datos de 2006 de la DGT, que recoge los tramos de 100 metros en los que haya habido al menos tres accidentes con heridos en un año.

En ambos tramos se registraron 12 siniestros el año pasado, con 35 heridos y un muerto en total. El de la autovía de A Coruña es ya un clásico. En 2005 hubo siete accidentes. En ninguno de ellos hay radar.