Rosa Burgos publica La muerte de García Caparrós en la transición política, un análisis sobre el asesinato de este malagueño en la manifestación de 1977 por el Estatuto de Autonomía Andaluz.

¿Cómo nace la idea de escribir sobre este episodio?

Estuve en la manifestación de Granada, era estudiante entonces y me enteré de que en Málaga habían matado a un chico de nuestra edad. Eso me afectó y cuando llegué a Málaga resurgió la necesidad de saber más.

¿Le ha resultado complicado documentarse?

Lo que había escrito era muy básico. He investigado dos años y fue complicado, tuve que bajar yo misma a los archivos de la Audiencia Provincial a buscar expedientes.

¿Qué ha averiguado?

Los informes reconocen que la bala era de las que usaba la Policía Armada de entonces, pero hay lagunas. Hasta se duda de que la bala estuviera en un cuerpo porque no hay restos orgánicos.

¿Y qué más encuentra?

Entrecruzo las declaraciones que hay y deduzco cómo cuándo, dónde y en qué circunstancias lo mataron.

Entonces, ¿fue la Policía?

Leyendo el libro, más que insinuarse, el autor se perfila completamente. Que cada cual saque sus conclusiones.

¿Dónde murió?

La placa no está donde le dispararon o murió. Le dispararon en la confluencia de calle Vendeja con Alameda de Colón, a la altura de un quiosco.

Entonces, será partidaria de cambiar la placa.

Por supuesto, y el nombre, que también está equivocado. No sé llamaba José Manuel, como figura en la calle y la placa, sino Manuel José.

¿Cómo era García Caparrós?

Su hermana me dijo que era muy cariñoso, de buen corazón. Y me contó que tanto la camisa como la cazadora con el agujero de bala se las dieron a su padre, que las escondió para que no las viera su mujer.

BIO

Nacida en Cúllar (Granada), es secretaria judicial en Málaga. Entre sus aficiones están la literatura y el campo.