Los conservadores de David Cameron han ganado las elecciones en Reino Unido y repetirán en el poder cinco años más, esta vez con mayoría absoluta y sin la necesidad de buscar socios de Gobierno. El premier británico repetirá de este modo su estancia en el número 10 de Downing Street.

Ya se han hecho oficiales los resultados de las 650 circunscripciones en juego. Los conservadores cuentan con 331 escaños (seis por encima del límite de la mayoría) frente a los 232 del Partido Laborista de Ed Miliband, que ha presentado su dimisión. Cameron ha conquistado 36,9% de los votos, mientras sus rivales laboristas tienen un 30,4%.

La revelación de los comicios ha sido el Partido Nacionalista Escocés (SNP) que suma 56 escaños, casi todos los que se juegan en Escocia (59) y se convierte en la tercera fuerza política del país con el 4,7% de los votos.

El Partido Nacionalista Escocés  se convierte en la tercera fuerza política del paísLas malas noticias van para los liberal demócratas, socios de coalición de Cameron en la legislatura, y los ultras del UKIP. Los primeros, con 8 escaños y un 7,9% de los sufragios hasta ahora, pierden 44 diputados. Los segundos, a los que las encuestas les daban un resultado espectacular, obtienen un solo escaño, a pesar de tener un 12,6% de los sufragios. Tanto el líder liberal, Nick Clegg, como el de los populistas eurófobos, Nigel Farage, han presentado su dimisión tras conocer los resultados.

Los nacionalistas galeses de Plaid Cymru tienen 3 escaños, y el Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte suma 8, frente a los dos del Partido Unionista del Ulster (UUP).

El republicano Sinn Féin de Gerry Adams ha ganado 4 escaños en Irlanda del Norte, si bien este partido no suele asumirlos para no tener que presentar juramento a la reina Isabel II. El partido Verde, en cambio, al que algunas encuestas daban que entrarían en la Cámara, de momento ha conseguido un representante.

Entre los diputados que ya se sabe que estarán en la cámara están el líder independentista escocés Alex Salmond; el conservador alcalde de Londres, Boris Jonhson; o el líder de los liberal demócratas, Nick Clegg —a pesar de la debacle de su formación—. Entre las sorpresas se cuenta la de la diputada nacionalista escocesas, Mhairi Black, de 20 años, ha dejado fuera de la Cámara de los Comunes al jefe de campaña del Partido Laborista, Douglas Alexander.

"Una noche buena" para los conservadores

David Cameron, que obviamente ha renovado su escaño por Witney, ha destacado que los 'tories' han tenido una "noche buena y positiva". El candidato conservador ha apelado a la unidad tras el "sólido resultado" obtenido por su partido en las urnas y ha prometido que "el gobierno que espera liderar" trabajará, "por encima de todo, para recuperar una responsabilidad que nunca se debería de haber perdido: una nación, un Reino Unido".

Por encima de todo, quiero mantener a nuestro país unido, a nuestro Reino Unido unidoEn su primera intervención tras el inicio de un recuento que está dejando a su partido notablemente mejor posicionado para acceder a Downing Street de lo que los sondeos habían anticipado durante la campaña, Cameron se ha referido al debate territorial y, además de garantizar que "unirá al país", se ha comprometido a agilizar "lo más rápidamente posible" el proceso de devolución de transferencias "para Gales y Escocia".

En un discurso más extenso del que es habitual tras la confirmación de un escaño, el primer ministro se ha referido también al futuro de Reino Unido en la Unión Europea y ha confirmado su compromiso de convocar un referéndum "que es necesario".

Su comparecencia adoptó un tono más institucional que partidario y, aunque ha destacado los resultados de una "campaña positiva para salvaguardar a este país", Cameron se ha referido a los "retos para los próximos cinco años", entre los que destacó, fundamentalmente, la recuperación económica y la defensa de la unidad en todo el territorio.

Mi objetivo se basa en gobernar para todos en Reino Unido, que la recuperación alcanza a todos"Por encima de todo, quiero mantener a nuestro país unido, a nuestro Reino Unido unido. En resumen, quiero que mi partido y que el gobierno que espero liderar reclame una responsabilidad que nunca deberíamos haber perdido: la de una nación, un Reino Unido", ha declarado.

Asimismo, ha querido reivindicar cómo las "decisiones difíciles" adoptadas por su gobierno en el último lustro, en el que se impuso un programa de austeridad sin precedentes para hacer frente al déficit, "han permitido poner los cimientos para una economía más fuerte y ahora hay la oportunidad de construir a partir de estos cimientos".

Manteniendo el tono de un discurso que recordaba a una investidura, Cameron se ha dirigido "a los que quieren un trabajo, a los que quieren una casa, a los que buscan seguridad y dignidad en el retiro" para enviar un claro mensaje: "Estamos de vuestro lado". "Mi objetivo se basa en gobernar para todos en Reino Unido, que la recuperación alcance a todos y que la economía crezca para beneficiar a todos", ha remachado.