El acoplamiento se produjo a las 19:38 GMT, mientras ambas naves volaban a unos 354 kilómetros sobre el Océano Pacífico occidental.

Después de examinar que el ensamble entre la nave y la estación fuera hermético, los siete tripulantes del Atlantis flotaron a través del túnel de conexión hacia donde estaba la ingeniero Sunita Williams y sus dos compañeros rusos en la estación.

'Atlantis, llegando', entonó Williams mientras sus colegas de la NASA abordaban la estación en lo que se espera sea una misión conjunta de una semana.

Antes del acoplamiento del Atlantis, el comandante Frederick Sturckow, hizo que la nave diera una lenta voltereta para que la tripulación de la estación espacial pudiera fotografiar el revestimiento del transbordador, una parte clave del escudo protector que deberá ingresar con sumo cuidado a la atmósfera.

Las imágenes ayudarán a la NASA a determinar si la nave presenta algún daño, ya que pudo haber sido impactada por escombros durante el lanzamiento del viernes.

Hasta el momento, la única zona que ha llamado la atención de los ingenieros es una pequeña sección de la cubierta de aislamiento de la nave. Las fotografías tomadas por los astronautas del Atlantis mostraron un área de 10 por 15 centímetros de la cubierta protectora que se había desprendido.

'Aunque esto no parece ser un gran problema, los equipos están discutiendo varias opciones', señalaron los controladores de vuelo en un correo electrónico enviado a la tripulación.

El transbordador estaba en el lugar del lanzamiento preparándose para un despegue a mediados de marzo cuando una extraña tormenta el 26 de febrero provocó desperfectos por el granizo, forzando a la NASA a demorar su primera misión del año durante tres meses.

/Por Irene Klotz/.*.