Jornada sangrienta una vez más en Irak. Al menos 30 personas perdieron la vida este sábado y más de 90 resultaron heridas de diversa gravedad en varios atentados en diferentes zonas de Irak, según informaron fuentes policiales.

El atentado más mortífero se produjo al suroeste de Bagdad cuando un suicida con un camión bomba hizo estallar los explosivos que portaba contra un puesto de control del Ejército iraquí causando la muerte de doce soldados e hiriendo a otros treinta, según precisaron las fuentes.

Seis presos iraquíes fallecieron en un ataque de la insurgencia contra una cárcel en Basora.

La explosión destruyó varios vehículos y causó enormes daños en viviendas y edificios aledaños, añadieron las fuentes.

Cárcel atacada

En otro atentado ocurrido este sábado, seis presos iraquíes murieron y otros 50 resultaron heridos en un ataque a la cárcel de Buka, administrada por tropas estadounidenses en la ciudad de Basora, a 550 kilómetros al sur de Bagdad.

En el ataque no se produjeron bajas entre los militares estadounidenses.

Redada

En otro incidente separado, cinco presuntos insurgentes fueron abatidos en una redada efectuada por tropas estadounidenses contra supuestos escondites de la organización terrorista Al Qaeda , informó el mando norteamericano.

Las cinco personas perdieron la vida en una zona ubicada en las proximidades de la ciudad de Faluya, a 55 kilómetros al oeste de Bagdad.

Además, el estallido de un artefacto explosivo cerca de un microbús acabó con la vida de al menos cuatro civiles e hirió a otros a seis, en el área de Al Baladiyat, en el este de la capital iraquí.

Varios presuntos terroristas de Al Qaeda murieron en una redada de tropas norteamericanas.
La explosión causó enormes daños en el vehículo de transporte público, agregaron los portavoces de los cuerpos de seguridad.

Otros cuatro policías fallecieron en diversos atentados en distintas zonas el país asiático.

Asímismo, el Ejército estadounidense anunció que uno de sus soldados murió debido a las heridas que sufrió en un ataque con armas ligeras cuando participaba en una operación bélica en la provincia de Diyala.

Secuestros

Estos atentados del sábado son una continuación de la masacre causada el viernes en la que murieron también en diversos atentados 35 personas y cuatro niños fueron secuestrados.