Varios miles de ciudadanos han secundado la manifestación convocada por Gesto por la Paz en Bilbao para reclamar la desaparición definitiva de ETA, que partió a las seis y diez de la tarde de la Plaza del Sagrado Corazón de Bilbao bajo el lema de "Es nuestro derecho: paz y libertad. ETA ez".

A la marcha se han sumado miembros del Gobierno vasco, del PNV, PSE-EE, PP, EA y EB para expresar su repulsa a la decisión de la banda armada de poner fin al alto el fuego y reiniciar sus actividades terroristas.

Presencia política

En nombre del Gobierno vasco, han acudido el consejero de Agricultura y Pesca, Gonzalo Sáenz de Samaniego, y el director de Derechos Humanos, Jon Landa.

Asímismo, acudieron también otros representantes institucionales como la Presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao, el Diputado General de Bizkaia, José Luis Bilbao, y el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna. El portavoz del EBB, Iñigo Urkullu, encabezó la delegación del PNV, mientras que la del PSE-EE la ha liderado su secretario general, Patxi López.

En representación del PP, ha acudido su portavoz, Leopoldo Barreda, mientras que Rafa Larreina asistió en nombre de EA y Mikel Arana en el de Ezker Batua-Berdeak.

También se han adherido a la manifestación los sindicatos UGT y CC.OO, además de la Fundación Fernando Buesa, que realizó un llamamiento a secundar la movilización.

Repulsa a ETA

La manifestación recorrió las principales calles de Bilbao para finalizar en el Ayuntamiento, donde se procedió a la lectura de un comunicado de repulsa a ETA.

Gesto por la Paz convocó la manifestación después de conocer el anuncio del fin de la tregua por parte de ETA y animó a la sociedad vasca y navarra a reaccionar y salir a la calle para denunciar "la cobardía y la tiranía de quien recurre a las armas", y enfrentarse a quieres quieren "condicionar" el presente y el futuro de los ciudadanos mediante "la imposición y el terror".

Ante "la renovada voluntad de volver a asesinar" por parte de la banda armada, la organización pacifista consideró que "todos, sin excepción", tienen el "deber moral de rebelarse" ante esta amenaza porque "cualquiera puede ser objetivo, buscado o colateral, del terrorismo de ETA".

Por ello, pidió a la sociedad "dosis de valentía para decir 'basta' a la violencia" y exigir que "no se derrame ni una gota más de sangre".