Bush llega al Vaticano
El presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, y su esposa llegan al Vaticano para su reunión con el Papa Benedicto XVI.

El Presidente estadounidense George W. Bush ha visitado este sábado al Papa Benedicto, por primera vez, para abordar sus desaveniencias sobre la guerra de Irak y su postura común sobre el aborto.

Nada más saludarse, el Papa ha felicitado al presidente norteamericano por los acuerdos alcanzados durante la cumbre del G-8 para ayudar a África.

Tras esto Bush le informó de que está satisfecho por haber mantenido una reunión con el mandatario ruso, Vladimir Putín para tratar el tema del escudo antimisiles .

Preocupación por Irak

El papa Benedicto XVI expresó hoy al presidente de EEUU, George Bush, su "preocupación" por la situación en Irak y por las "críticas condiciones" en las que se encuentra la comunidad cristiana en ese país, según informó hoy el Vaticano.

También analizaron la situación en Oriente Medio, en especial el conflicto palestino-israelí y el de Líbano.

El portavoz de la Santa Sede, el jesuita Federico Lombardi, que explico que el encuentro se celebro en un ambiente "cordial", añadió que por parte de la Santa Sede se auspició, "una vez más, una solución regional y negociada de los conflictos y de las crisis que afectan a la región".

En las conversaciones se analizó asimismo la situación en Africa y su desarrollo. Lombardi precisó que se habló de Darfur.

La Santa Sede pide una solución regional y negociada de los conflictos que afectan a Oriente Próximo."

América Latina también estuvo presente en las conversaciones.

Protestas por la visita

Antes de este encuentro, Bush mantuvo un encuentro con el primer ministro Romano Prodi y con el presidente Giorgio Napolitano, un ex comunista de 81 años, en un país gobernado por una coalición de centro izquierda crítica con la política exterior de Estados Unidos.

Pacifistas y partidarios de la izquierda que se oponen a la guerra en Irak y a la ampliación de una base militar estadounidense en el norte de Italia viajaron en tren hasta Roma para realizar protestas que recordarán a las que ocurrieron en Alemania durante la cumbre del G8.

Muchos de quienes votaron por la coalición de centro izquierda del primer ministro Romano Prodi, así como algunos legisladores, podrían unirse a las manifestaciones, que serían pacíficas, según dijeron los organizadores.