13 horas para coger un avión. Eso es lo que tuvieron esperar los pasajeros de Air Europa que esperaban ilusionados viajar a Cuba; pero todo se retrasó.

Unos 300 pasajeros de un vuelo de la compañía con destino a La Habana (Cuba) que debería haber despegado a las 15.00 del pasado viernes se amotinaron ante los continuos retrasos de su vuelo poco antes de las tres de la madrugada en la Terminal 1 del aeropuerto de Barajas, por lo que la Guardia Civil tuvo que intervenir, según publica El País digital.

Los pasajeros la emprendieron a gritos y amenazaron con bajar a las pistas al ver como se les engañaba continuamente y se les aseguraba que saldrían para la isla cubana.

Los pasajeros amenazaron con invadir la pista.
Epopeya

Los problemas del vuelo UX- 051 comenzaron a las tres de la tarde, a su hora de salida. Según fuentes de Air Europa, el avión Boeing 763 que debería haber partido sufrió un problema en una válvula de un motor, por lo que era imposible despegar.

Como la reparación de la avería iba a tardar más de lo previsto, los pasajeros fueron trasladados a hoteles próximos a Barajas prometiéndoles que saldrían lo antes posible.

'La terminal'

Cada vez que nos decían una nueva hora de embarque no pasaba nada y nos hemos enfadado muchísimo. (testigo).

"Nos dijeron que a las cinco o seis de la mañana nos decían algo, pero hacia las doce nos llamaron para decirnos que teníamos que estar rápidamente en el aeropuerto porque embarcábamos enseguida. Y hasta ahora", insiste Pablo. "Parecemos como Tom Hanks en la película La Terminal".

La gente se ponía en fila a cada aviso de nuevo embarque, pero éste nunca llegaba. "Cada vez que nos decían una nueva hora de embarque la gente se ponía en fila. Luego, claro, al ver que no pasaba nada, nos hemos enfadado muchísimo", aseguró uno de los afectados.

Policía

Poco antes, según su relato, una veintena de guardias civiles se había enfrentado a los pasajeros, que intentaban invadir la pista por su puerta de embarque. Llegó el sargento y dijo "La autoridad soy yo y digo dónde se tienen que poner".

La Guardia Civil ordenó a los pasajeros que se montaran en el avión y que permanecieran quietos. El vuelo tenía previsto salir hacia las cuatro de la madrugada, en cuanto la torre de control de Barajas le autorizara el despegue.