El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha confirmado la muerte de una ciudadana española como consecuencia del terremoto en Nepal, primera víctima mortal de esta nacionalidad en el seísmo. La española fallecida es la catalana de 37 años Roser Palau, que se encontraba haciendo senderismo en el valle de Langtang, según han informado fuentes próximas a la familia y ha confirmado Xavier Godàs, alcalde de Vilassar de Dalt (Barcelona), población en la que residía.

"No sabemos aún las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento" de Roser Palau, ha señalado Godàs. El padre de la víctima explico el pasado domingo que su hija se encontraba en el valle de Langtang y que el día del terremoto salió a las 7.30 horas a dar una vuelta por la zona porque no quería ir en grupo. También recordó que un día antes mandó un correo electrónico diciendo que estaría unos días en una zona de montaña sin cobertura, y que desde entonces no habían sabido nada más de ella.

La repatriación del cuerpo tendrá lugar "a la mayor brevedad posible", ha informado en un comunicado el departamento que dirige José Manuel García-Margallo. De este lunes a martes, la cifra de ciudadanos españoles no localizados en el país del Himalaya se ha reducido de trece a ocho.

El parque nacional de Langtang es muy popular entre los senderistas y ha sido una de las zonas más afectadas por el terremoto que devastó Nepal, ya que el seísmo desencadenó gigantescas avalanchas.

Por otra parte, el número de muertos por el terremoto que hace diez días azotó Nepal superó los 7.500 y el de heridos los 14.400, según los últimos datos oficiales del Gobierno nepalí, que no cree que la cifra final vaya a aumentar excesivamente. Los fallecidos ascienden a 7.557 y los heridos a 14.409, la mayoría de ellos concentrados en los distritos de Sindhupalchowk, al norte de la capital nepalí, y en la demarcación administrativa de Katmandú.

La cifra de españoles no localizados en el país del Himalaya se ha reducido de 13 a 8 Sindhupalchowk sufrió el mayor número de bajas, con 2.911 muertes hasta la fecha, aunque sólo 852 personas resultaron heridas en esa región, muy por debajo de las 4.634 de Katmandú, donde perecieron además 1.202 individuos. Nuevos cuerpos aparecen a medida que los equipos de rescate ganan acceso a las zonas más remotas del país, como el parque nacional de Langtang, popular entre los senderistas y una de las zonas más afectadas, donde en los dos últimos días se hallaron los cadáveres de 99 personas.

De acuerdo con el balance publicado por el Ejecutivo, el distrito en el que se sitúa Langtang, Rasuwa, asume ya 433 de los fallecimientos de Nepal y varias decenas de personas continúan desaparecidas en la zona. Diez días después del seísmo, las posibilidades de encontrar supervivientes se han reducido al mínimo, aunque continúan ocurriendo pequeños milagros como tres mujeres que fueron rescatadas el domingo en Sindhupalchowk.

El ministro de Información y Comunicación de Nepal, Minendra Rijal, afirmó en una entrevista con que el balance final de muertos no aumentará en una "gran cifra", mientras el número de víctimas aumenta cada vez menos a medida que pasan los días.