La supuesta hija de Salvador Dalí está contenta de que su historia haya salido a la luz

  • Pilar Abel lamenta no haberse atrevido nunca a hablar con el pintor.
  • "Lo vi muchas veces. Si ahora el mundo diera la vuelta le preguntaría si sabía que era su hija, me acercaría y hablaría con él", explica.
Pilar Abel, la mujer que ha presentado una demanda de paternidad para ser reconocida como hija de Salvador Dalí, posa durante una entrevista en la que ha explicado su satisfacción por el hecho de que su historia haya salido ahora a la luz, aunque lamenta no haberse atrevido nunca a hablar con el pintor.
Pilar Abel, la mujer que ha presentado una demanda de paternidad para ser reconocida como hija de Salvador Dalí, posa durante una entrevista en la que ha explicado su satisfacción por el hecho de que su historia haya salido ahora a la luz, aunque lamenta no haberse atrevido nunca a hablar con el pintor.
EFE

Pilar Abel, la mujer que ha presentado una demanda de paternidad para ser reconocida como hija de Salvador Dalí, ha explicado su satisfacción por el hecho de que su historia haya salido ahora a la luz, aunque lamenta no haberse atrevido nunca a hablar con el pintor. En una entrevista, asegura que la aceptación a trámite de la demanda supone que "ha llegado donde quería llegar y es el principio de algo que se empezó hace tiempo", con su ADN, para que se pueda identificar si es o no la hija de Salvador Dalí.

También ha reconocido que se arrepiente de no haber abordado al pintor cuando se lo encontraba por la calle en Figueres (Girona), y afirma: "Si ahora el mundo diera la vuelta le preguntaría si sabía que era su hija, me acercaría y hablaría con él". "Lo vi muchas veces", dice Pilar Abel, quien relata que la primera vez que vio a Salvador Dalí "fue de pequeñita", paseando con su abuela", y que fue ella quien se lo señaló como su padre.

Añade que después, cuando trabajaba con un procurador de tribunales de Figueres, se lo encontraba a menudo en las Ramblas. "Él bajaba y yo subía. Había bastantes coincidencias", ha señalado y ha recordado que "entonces había muchas miradas", pero "no había palabras", porque no se "atrevía". Puntualiza que en esos encuentros había algo que "frenaba" y añade que si ahora le volviera a pasar, aunque no sabe cuál podría ser la respuesta, sí se acercaría.

Según esta mujer, desde que tenía 7 u 8 años sabía que su padre era el pintor porque su abuela, con la que se crió, se lo dijo varias veces, y porque paseando se lo señaló una vez como su padre, y cuenta que la primera vez se lo desveló fue después de que pasara algo en su casa: "Me dijo que no era hija de su hijo, pero que me quería igual".

Se lo reveló al panadero

En la entrevista explica que ha tardado tanto tiempo en presentar la demanda y guardó su gran secreto "por motivos económicos y familiares", por no meterse en medio de la relación que tenían su madre y su padre, y porque su madre estaba muy sometida "y había un mal vivir". La supuesta hija de Dalí contó su secreto cuando trabajaba en la panadería Antigua Bellsolá de Girona, y se lo reveló "al panadero, y a Mireya y a Robert Bellsolá", que son las personas que le ayudaron a ponerse en contacto con Robert Descharnes —uno de los principales biógrafos de Salvador Dalí— y que luego le llevaron a París y le hicieron los test de ADN, en diciembre de 2007.

Destaca que su madre, que tiene 88 años, siempre guardó el secreto y que no empezó a hablar de Dalí y a decir que lo conocía hasta que ella se lo reveló a los Bellsolá, y se lo preguntó directamente. Pilar Abel dice que le preguntó si era verdad que Dalí era su padre después de que dijera "qué feo era mi padre" y que ella le contestó que "sí, pero que tenía su encanto". A su juicio, su madre "lleva un gran secreto dentro y tiene mucho miedo", un miedo que se hizo patente cuando le dijo que iría a París a hacerse las pruebas de ADN, porque cree que tenía miedo a Descharnes o a Gala.

Respecto a la repercusión que ha tenido su demanda, remarca que "a nivel internacional ha habido mucho revuelo, mucha gente se ha interesado" y le han hecho entrevistas "de todo el mundo", especialmente a raíz de que el juzgado aceptara la demanda.

Un juzgado de Madrid admitió a trámite la semana pasada la demanda de paternidad que presentó Pilar Abel contra el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, y contra la Fundación Gala Dalí, en condición de herederos legales del pintor. En la demanda, alega que nació en Figueres (Girona) en 1956 de una relación que mantuvo su madre con el pintor catalán, a quien conoció en Cadaqués (Girona) cuando trabajaba como empleada de una familia que pasaba temporadas en esa población.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento