Más de 70.000 niños en España se benefician en España del Programa de Educación Responsable de la Fundación Botín, en el que trabajan 7.000 profesores y con el que se mide la inteligencia emocional de niños (desde 2,5 hasta 11 años) y adolescentes (de 12 a 17 años) para implementar técnicas de vanguardia, según el IV Informe presentado este jueves por la Fundación Botín.

"A través de este programa, los alumnos mejoran significativamente su inteligencia emocional, en concreto la claridad o comprensión emocional para identificar y diferenciar las propias emociones y el uso de estrategias para reparar los estados emocionales negativos; su comportamiento asertivo (capacidad para defender sus derechos y expresar ideas y sentimientos respetando a los demás, evitando conflictos) y reducen sus niveles de ansiedad", ha explicado la fundación, cuyos investigadores del Laboratorio de Emociones de la Universidad de Málaga fueron los encargados del proyecto.

Asimismo, explica que han creado dos nuevas herramientas para medir la inteligencia emocional, lo que permite mejoras relacionadas con algunos de los problemas más graves y difíciles de resolver: previenen el consumo de drogas; mejoran la convivencia y disminuyen los niveles de violencia; mejoran la relación entre el profesor y los alumnos, así como reducen los síntomas asociados a la depresión infantil y juvenil.

Además, el informe asegura que se ha producido una correlación entre el clima escolar y el nivel académico y se ha incrementado el rendimiento académico.

El informe también señala que la creatividad está presente en los niños por naturaleza, pero la confianza de muchos de ellos en esta capacidad disminuye a medida que conviven con su entorno inmediato y en la escuela, coartando con demasiada frecuencia capacidades que "deberíamos dejar florecer y reforzar", siendo la educación emocional y social impartida en el entorno escolar y familiar una buena forma de lograrlo.

El director del grupo de investigación, Christopher Clouder, ha asegurado que "en un mundo con una tecnología en creciente sofisticación, las habilidades emocionales y sociales que requeriremos serán cada vez más la empatía, la atención, la tolerancia, la responsabilidad, la creatividad y la imaginación".

Consulta aquí más noticias de Cantabria.