Una sentencia firme de la Audiencia Nacional condena al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente a indemnizar al Laredo Remo Club con 231.485 euros más intereses por los daños ocasionados por los desprendimientos en la ladera de La Atalaya, que los días 10 y 11 de marzo de 2009 sepultaron bajo toneladas de piedras la sede de esta entidad deportiva.

El Laredo Remo Club ha dado a conocer este jueves el contenido de esta sentencia inapelable de la Sección Primera de la Sala Contencioso Administrativa de la Audiencia Nacional, que condena al MAGRAMA como responsable de las obras del colector interceptor general Santoña-Laredo-Colindres, ejecutadas por la empresa TECONSA, cuyas perforaciones motivaron los derrumbes que destruyeron íntegramente la nave del club pejino.

El presidente del Laredo Remo Club, Ramón Arenas, y los integrantes de su junta directiva, comparecerán este viernes en rueda de prensa para detallar los pormenores de la sentencia, así como aclarar el uso que se hará de la cantidad a percibir.

De momento, en una valoración de urgencia, y tras haber mantenido una reunión en la tarde del martes, han expresado su "enorme satisfacción" convencidos de que "se ha hecho justicia" y muy agradecidos por el trabajo del abogado Enrique Fernández Ocejo, quien ha culminado una "impecable demanda" -dicen- que se ha traducido en la sentencia firme que otorga la razón al Laredo Remo Club.

El fallo judicial estima parcialmente la reclamación interpuesta por esta entidad deportiva, que actualmente está a punto de retomar su andadura gracias a la cesión de un local en las dependencias de la antigua Cofradía de Pescadores.

Destino de la indemnización

Entre las prioridades establecidas en el seno del club respecto al destino de esta indemnización, se destacan, por este orden, el abono de los honorarios del letrado y procuradores personados en la causa, el pago de los diversos informes recabados entre especialistas, el abono de las deudas pendientes y la adquisición de material deportivo para consolidar el retorno a la actividad del club.

"Estamos muy orgullosos de haber perseverado durante estos últimos seis años, convencidos de que aquello no fue un accidente sino fruto de una descomunal negligencia. El futuro lo vemos con mayor optimismo y sólo tenemos como meta que vuelva a haber niños y jóvenes remando en nuestro muelle y en la bahía de Laredo", afirma Arenas.

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