Manifestación por el drama migratorio
Inmigrantes y activistas sujetan una pancarta con el mensaje en francés 'No nos mandéis de vuelta, protestar por nosotros'. Julien Warnand / EFE

Unas mil personas se manifestaron este jueves en Bruselas para protestar por la "vergonzosa respuesta de Europa ante la espiral de muertes en el Mediterráneo" en una "marcha fúnebre" convocada por organizaciones como Amnistía Internacional (AI).

La protesta coincidió con la cumbre extraordinaria de los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE), que se ha reunido en Bruselas para abordar de manera urgente el drama de la migración y adoptar una serie de medidas para evitarlo.

Unas 1.200 personas se congregaron en la plaza bruselense de la Libertad para expresar su preocupación por la situación en el Mediterráneo, resaltó la portavoz de Amnistía Internacional Maeve Patterson.

Con este acto, los manifestantes denunciaron la "vergonzosa respuesta de Europa a la espiral de muertes en el Mediterráneo", explicó AI en un comunicado, en el que también destacaron la "urgente necesidad de una operación de búsqueda y rescate robusta" y a gran escala en la zona.

Los manifestantes se concentraron alrededor de tres ataúdes para después transportarlos en silencio hasta el barrio europeo de la capital belga, en un gesto simbólico.

La "marcha fúnebre", convocada por organizaciones como AI, la Liga de los Derechos del Hombre, CIRE, el sindicato FGTB, Médicos del Mundo o Frente de Acción de Migrantes, concluyó en pleno corazón del barrio europeo, en la rotonda de Schuman.

La gente antes que las fronteras Allí cientos de personas guardaron silencio frente a los ataúdes y a pocos metros del Consejo de la UE, donde se celebra la cumbre extraordinaria sobre inmigración. "No somos peligrosos, estamos en peligro", "La gente antes que las fronteras", "Nunca más" o "Salvad vidas" fueron algunos de los eslóganes que portaban los manifestantes, que también pedían dotar de medios suficientes a la agencia europea Frontex y poner en marcha una operación humanitaria de gran envergadura.

Por su parte, la Asociación Europea de Defensa de Derechos Humanos pidió a los responsables políticos europeos que adopten un enfoque menos centrado en la seguridad y "más humanitario". "En una semana, mil personas han muerto intentando cruzar el mar Mediterráneo en busca de un futuro más seguro", lamentó en un comunicado, en el que expresó el temor de que los jefes de Estado y de Gobierno decidan hoy "reforzar otra vez la represión y los controles fronterizos".