Accesibilidad
En silla de ruedas, frente a la imposibilidad de una escalera. J. C. Barberá

Un informe de Fundación ONCE, Vía Libre y CERMI publicado a finales de 2014 mostró que las viviendas que se levantan en España suspenden en accesibilidad. Aunque sea con la legislatura cerca de finalizar, el Congreso de los Diputados ha debatido y acordado algo al respecto. La Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad de la Cámara Baja aprobó ayer una proposición no de ley que pide al Gobierno las modificaciones legales oportunas para garantizar la accesibilidad en edificios y viviendas.

La iniciativa, que fue aprobada por unanimidad, la presentó el PSOE, que aceptó una enmienda del PP, lo que facilitó su aprobación, y persigue posibilitar que las obras de mejora de la accesibilidad de los edificios puedan ser asumidas por las comunidades de propietarios con costes y plazos razonables para evitar que la situación económica de los distintos propietarios no sea impedimento para acometer las obras necesarias que garanticen la accesibilidad de los edificios.

Sin accesibilidad, el derecho a una vivienda digna se hace imposible para este colectivoLa portavoz diputada socialista Laura Carmen Seara defendió la proposición no de ley señalando que, pese a que España ha trabajado bien a favor de las personas con discapacidad, cuando no hay una intervención pública se “condena a muchas personas a situaciones enquistadas de exclusión”. Seara denunció que una vivienda no adaptada supone abocar a miles de personas con discapacidad a quedarse confinadas en sus casas, o a tener que abandonarlas si dispone de los medios para ello. “Sin accesibilidad, el derecho a una vivienda digna se hace imposible para este colectivo”, concluyó la diputada.

Efectivamente, según se desprende de las conclusiones del Observatorio de la Accesibilidad Universal en la Vivienda en España 2013, el acceso es el primer eslabón fallido de la cadena de accesibilidad en las viviendas españolas, ya que sólo en un 2% se cumple con los criterios establecidos por la normativa. Asimismo, se identifican deficiencias en elementos como el ascensor, los garajes y zonas de aparcamiento, así como las zonas de uso común, siendo la propia vivienda el espacio más accesible de todos los elementos analizados.

Según este informe, sólo un 15% de las viviendas presentan un ascensor de cómodo acceso y de dimensiones interiores adecuadas. Respecto a los garajes y zonas de aparcamiento, el 18% tienen las características adecuadas y en menos de la mitad de las casas en las que se dispone de zonas de uso comunitario, los recorridos son accesibles.