Marta Etura
Marta Etura, protagonista de 'Sexo fácil, películas tristes'. Elena Buenavista

Acostumbrada a los papeles dramáticos, la guapa y risueña Marta Etura se confiesa encantada de interpretar un papel más amable de lo habitual. Lo hace en Sexo fácil, películas tristes, la primera película del guionista argentino Alejo Flash como director. Ella es Marina, una joven que comienza una hermosa historia de amor con Víctor (Quim Gutiérez). Sin embargo, no todo es tan sencillo. Marina no existe, es un personaje de ficción salido de la imaginación de Pablo (Ernesto Alterio), un guionista en plena crisis sentimental al que han encargado escribir una comedia romántica.

Protagonista de una comedia romántica que es a la vez una ficción dentro de una ficción, ¿por fin se ha librado del estigma dramático?
Eso parece (risas). El rodaje ha sido una gozada, de esos que son muy gustosos, que es algo que no siempre pasa. Se juntaron muchos factores, como volver a trabajar con Quim, con quien he trabajado ya mucho, a quien adoro y con quien tengo muchísima confianza. Hay mucha química entre nosotros y ademas tenemos el mismo código de trabajo. Además, estábamos rodando por primera vez algo que no era dramático, así que la manera de prepararte es diferente, es más lúdica, más placentera.

¿Parece muy feliz con el resultado?
Desde luego. Alejo es una maravilla de tío, ha sido genial trabajar con él. Tenía muy claro lo qué quería contar, cómo lo quería contar, pero además te daba libertad para poder meter tus cositas. Había muchas escenas que empezábamos a trabajarlas improvisando y de repente salían cosas que eran útiles para la escena y las añadíamos.

¿De veras todo ha sido tan sencillo?
Había una gran dificultad, pero que era muy atractiva: rodar en plano secuencia. Hicimos una escena así en La Latina. Es muy difícil porque tienes que encajar el texto en los metros de travelling que tengas y, a la vez, estar pendiente de dónde está la cámara, ir al mismo ritmo que ella y un montón de factores que forman parte de la profesión.

Todo lo que vives en tu vida acaba filtrándose en tu manera de ser, en tu manera de trabajar

Madrid es uno de los escenarios principales de la película, ¿qué le parece esta ciudad tan ruidosa a una chica de San Sebastián?
Llevo viviendo en Madrid mucho tiempo y lla amo porque es mi segunda ciudad, pero reconozco que hay sitios hostiles y feos en Madrid. Sin embargo, Alejo ha sabido recoger lo más bonito y fotografiarlo de manera impecable. Se ve por ejemplo la parte de los Austrias, que para mí es de las más bonitas.

La película cuenta cómo las vivencias personales de un guionista acaban teniendo un reflejo en su trabajo, ¿también les sucede eso a los actores?
Sí, evidentemente. Al final, todo lo que vives en tu vida acaba filtrándose en tu manera de ser, en tu manera de trabajar. Es algo inevitable.

¿Y a la inversa?, ¿hay algún trabajo que haya influido de algún modo en su vida personal?
También. Yo creo que todo lo que uno vive, sobre todo si lo vive con consciencia y con plenitud, le afecta en todos los sentidos, para bien, para mal, le guía, le nutre... Una de las cosas más interesantes de la película es eso. A mí me gusta mucho por esta cosa de las capas: hay un espectador que está viendo la historia de un escritor que a su vez está escribiendo otra historia y cómo todas ellas se ven afectadas y alimentadas entre sí.

Se habla también de cómo las comedias románticas sólo muestran lo bueno de la relación y omiten lo demás. ¿Cree que todo el mundo tiene en la vida su momento de comedia romántica?, ¿le ha pasado a usted?
Sí, claro, ¿a quién no? En todas las películas sucede eso. Una película es un fragmento de la historia de algo y creo que lo maravilloso también es que cuando la historia termina, el espectador da rienda suelta a su imaginación y construye su propio final.

Su personaje tiene la manía de imaginarse cómo serán las personas que conoce cuando sean mayores, ¿le ha pasado eso a usted alguna vez?
A mí pesonalmente no me ha pasado, pero a Alejo sí. Yo creo que ha escrito a través del personaje de Marina cómo imaginarse cómo será alguien de mayor le ha afectado a la hora de relacionarse con su pareja. Yo creo que todos en algún momento hemos pensado sobre cómo será tal o cual persona de mayor, pero nunca ha sido nada que me haya afectado.

¿Cómo se imagina usted de mayor?
Con mis arruguitas y pequeña, que es lo que soy. Pero me considero una persona muy vital y creo que la edad siempre está en el corazón, siempre. Hay gente que tiene veinte años y es mayor y hay gente mayor que es súper joven.

Dice que no comparte esa manía de Alejo pero, ¿tiene alguna confesable?
Tengo una manía que es muy rara que es que no soporto ver el precio de las cosas. Cuando llego a mi casa de hacer la compra tengo que quitar el precio de todo porque no me gusta que tengan la etiqueta puesta. Es muy absurdo, pero es así. No tengo casi manías, pero reconozco que esa es una que incluso a mí me llama la atención.

Tengo la manía de quitar todas los precios de las cosas, no soporto ver las etiquetasSu personaje es una bailarina, ¿a usted le gusta bailar?
Mucho, muchísimo. Yo bailo. Contemporáneo, afro... En la danza se ha formado parte de mi vida y ha sido un punto clave de mi formación. Las herramientas de trabajo de un actor son el cuerpo, la voz y sus vivencias, así que creo que es fundamental para una profesión como esta trabajar esos elementos.

Sin embargo, en la película baila poco.
Me he quedado con ganas de bailar mucho más. Me hizo mucha ilusión que me ofrecieran un personaje de bailarina y que en la historia hubiese cabida a una coreografía, pero claro, al final en una peli siempre ruedas bastante más de lo que al final puedes editar y me he quedado con ganas de que esa coreografía fuera más potente y más larga.

En determinado momento, también se aborda la idea de tener que abandonar España para desarrollarse profesionalmente, algo muy ligado a la situación actual en España.
Hemos vivido una crisis muy profunda y muy larga y eso ha generado que la gente se haya ido fuera a buscar una vida mejor y una mayor salida a su profesionalidad, porque hay gente que está muy bien preparada y que aquí no encuentra cabida. Además, en España hay un problema extra, somos un país en el que no reconocemos nuestro talento, y eso es un gran error. Creo que en este país sólo se reconoce el talento del deporte —que por supuesto hay que reconocerlo y valorarlo porque genera unos valores maravillosos y necesarios—, pero creo que no se valora el talento de la cultura, el talento de la ciencia... ¿Y eso qué genera? Pues que la gente que vale, que se reconoce profesional y talentosa, busque y encuentre la vía de salir adelante fuera.

Esa crisis que menciona también ha afectado al cine, ¿cree que ya se está saliendo de ella?
Es el momento ya de bajar ese IVA que está subido de una manera exagerada y que causa muchísimo daño en la profesión y, en consecuencia, también a la sociedad, ya que es una industria que genera mucho empleo y dinero. El último año ha sido excelente para el cine español, se ha recaudado un montón de dinero, y al final estás perjudicando a una industria que está generando bien a la sociedad. Hay que acabar con eso urgentemente.

Ya es hora de que seamos un país como lo es el resto de Europa, donde se valora la cultura. La cultura es fundamental, ayuda a generar empatía y reflexión, que son dos conceptos fundamentales para una sociedad avanzada.

Soñar con que puedes conseguir las cosas es el motor fundamental para llegar a hacerlas realidadEl título de la película habla de sexo fácil, pero en realidad no parece que lo sea.
He de decir que a mí el título no me gusta. No sé si debería decir esto haciendo promoción de la película, pero ya lo saben los productores, porque creo que la película no tiene nada que ver con el sexo fácil ni con las películas tristes. La película es una historia de amor maravillosa en la que se ve el amor en todas sus facetas. Habla también de la necesidad del ser humano de fantasear. Muchas veces, el creer que te puede suceder algo mejor igual te empuja a generarlo tú.

Usted fantasea mucho.
Yo he fantaseado mucho en mi vida. A mí me gusta mucho fantasear. Creo que la fantasía es buena siempre y cuando sepamos que es una fantasía y creo que soñar es fundamental para el ser humano, soñar con que puedes conseguir las cosas es el motor fundamental para llegar a hacerlas realidad.

¿Le apetecería dar un salto a algún género que aún no haya probado?
No pienso en el género sino en si una película es buena o es mala, si a mí me gustaría verla como una espectadora en el cine. Siempre elijo en base a ese criterio. Alguna veces me he confundido. En esta no, en absoluto. A mí me apasiona mi profesión y me apasiona el cine y me encantaría hacer una película de aventuras, un músical y seguir haciendo los géneros que ya he hecho. Lo disfruto todo muchísimo.