Médico de cabecera
Un médico atiende a un paciente en la consulta de un centro de salud. ARCHIVO

Si suena su teléfono y le invitan a acudir al hospital por la tarde o durante el fin de semana para realizarse esa intervención que tanto lleva esperando, responda a la llamada. Es la sanidad pública.

El Gobierno regional ha decidido darle la vuelta a su política de derivaciones a centros privados proponiendo a los madrileños operarse o someterse a pruebas diagnósticas en los hospitales públicos fuera de los horarios habituales con un doble objetivo: ahorrarle dinero al contribuyente y aligerar la lista de espera quirúrgica, que en 2014 alcanzó su récord absoluto con 77.689 personas, un 9% más que en 2013.

La Consejería de Sanidad comenzó a firmar en junio del año pasado los conocidos como 'pactos de gestión': acuerdos con los jefes de servicio de los hospitales destinados a aliviar la presión de las especialidades más saturadas mediante la contratación o la incentivación de profesionales que accediesen a trabajar fuera del horario de mañana, los sábados y los domingos. Diez meses después, y ante la continua acumulación de demoras, la Comunidad ha decidido dar un empujón a este plan.

Los profesionales participan en las operaciones fuera de su horario de manera retribuida y voluntariaLos primeros acuerdos se pusieron en marcha justo antes del pasado verano en Radiodiagnóstico y Oftalmología, con el resultado de 71.699 pruebas realizadas (resonancias, ecografías, TAC o mamografías) hasta el 1 de febrero de 2015 y 1.795 operaciones de cataratas solventadas.

En total han participado de forma voluntaria 4.000 profesionales, entre médicos, enfermeras, auxiliares o anestesistas. El resultado es un aumento de la actividad del 12%, aunque Sanidad espera alcanzar el 22-24% de incremento gracias a los nuevos pactos.

El programa acaba de sufrir un acelerón. Las especialidades de Cirugía Ortopédica y Traumatología (prótesis, artroscopias, osteotomías) se incorporaron al sistema en enero. Sanidad negocia ahora pactos de gestión en Cirugía General y Urología con el objetivo de alcanzar las 122.482 pruebas y 6.337 cirugías hasta el mes de junio, justo el momento en el que se produzca el relevo en el Gobierno tras las elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo.

El programa alcanza a 17 de los 36 hospitales de la comunidad, incluidos el 12 de Octubre, el Gregorio Marañón, el Clínico San Carlos, el Ramón y Cajal, La Paz, el Puerta de Hierro (Majadahonda), el Severo Ochoa (Leganés), el de Móstoles, el Infanta Sofía, el del Henares (Coslada), Infanta Cristina (San Sebastián de los Reyes), el del Sureste (Arganda), el de Getafe, el Infanta Leonor (Vallecas), el del Tajo (Aranjuez), el de El Escorial y el Príncipe de Asturias (Alcalá de Henares).

Fracaso en las derivaciones

El Ejecutivo que encabeza Ignacio González se había negado, hasta el momento, a explorar la fórmula de las pruebas vespertinas o en días festivos. En su lugar, se aferraba al plan de reducción de listas de espera dispuesto por Esperanza Aguirre en 2004, un año después de acceder a la Presidencia: externalizar todas las intervenciones posibles y ofrecer a los pacientes la posibilidad de operarse en centros privados con cargo al erario público si no entraban a quirófano 30 días después de pasar por la consulta del anestesista.

La iniciativa jamás funcionó: el número de pacientes en espera se ha duplicado en los últimos diez años, al pasar de 38.908 a 77.689 personas, un 99,6% más. Además, el número de usuarios que declinan ser atendidos por un médico que no sea al suyo ha crecido hasta el 49%.

Tenemos muchos equipos médicos infrautilizadosLa evidencia de este fracaso y la necesidad de congraciarse con pacientes y profesionales sanitarios ha hecho que Sanidad se replantee la fórmula. "Queremos cambiar el modelo. No podemos ocultar que el sistema no se ha entendido. Heredamos las 'peonadas', un sistema de pagos por el que las horas extra nos salían muy caras, por eso derivamos las intervenciones a terceros centros. Ahora que las hemos eliminado, empezamos a ver la luz. Los pactos de gestión nos salen algo más económicos y con ellos reconocemos el trabajo de los profesionales" admite Armando Resino, director general de Recursos Humanos.

Carmen Flores, portavoz de la asociación El Defensor del Paciente, celebra que la Comunidad haya rectificado su error, aunque espera que la inversión en Sanidad pública no sea algo pasajero: "Tenemos muchos equipos médicos infrautilizados y llevamos años pidiendo que se abran los quirófanos por la tarde, así que esto es un triunfo. Lo que solicitamos ahora es que no se contrate a gente de forma extraordinaria para hacer este trabajo, sino que se incorpore a personal fijo con salarios decentes".

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