El descubrimiento abre la puerta al desarrollo de terápias contra estas células propagadoras del cáncer
El director del departamento de Biología Celular del Centro de Oncología Memorial Sloan Kettering de Nueva York, que visita Madrid estos días, avanzó en rueda de prensa la identificación del "paquete de genes" involucrados en la metástasis del pulmón en pacientes con cáncer de mama, lo que abre la puerta al desarrollo de terapias contra las células "terroristas" (metastáticas).

Este trabajo de investigación, cuyos resultados se publicarán en breve, ha permitido conocer la actividad de dichos genes y
abordar terapias para bloquear su acción, para "algunos de los cuales ya hay medicamentos desarrollados para otras situaciones oncológicas, que estamos probando ya", inicialmente en modelos de ratón para ver su efectividad.

El Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica 2004 resaltó que son medicamentos aprobados para uso clínico, "que podrán probarse ahora en situaciones en donde, hasta ahora, no sabíamos que el gen en cuestión es usado por la célula tumoral para hacer metástasis en el pulmón".

La metástasis causa el 90 ciento de las muertes por cáncer, pero todavía se desconoce "por qué sucede, cómo y de qué modo las células del tumor adquieren estas actividades adicionales (de metástasis)", señaló el descubridor de la estructura del receptor de la insulina (un avance fundamental contra la diabetes) y que en 2004 reveló la claves del funcionamiento del programa genético que regula la proliferación de células tumorales en el cerebro.

El cáncer se va a dominar y se va a controlar en la mayoría, nunca en todos los casos

Por otro lado, el científico español con más índice de impacto en publicaciones y el cuarto del mundo, explicó que el cáncer "se va a dominar y se va a poder controlar en la mayoría, nunca en todos los casos, estamos ya en las décadas finales de conquistar el proceso, igual que hemos conquistado la infección".

Los nuevos tratamientos contra el cáncer

Explicó, por otra parte, que la quimioterapia es esencial para abordar las enfermedades oncológicas, -"gracias a ella hemos salvado muchas vidas"-, pero son medicamentos surgidos "de modo empírico, sin saber exactamente qué es lo que estaba mal".

La nueva oncología se basa en conocer los procesos que se trastornan a nivel molecular y genético, con el fin de "identificar las piezas genéticas alteradas y desarrollar fármacos que subsanen concreta y específicamente la dificultad que haya".

Para ello, "han hecho falta más de veinte años, en la década de los 80 decíamos que aparecerían nuevos fármacos de sustitución de la quimioterapia, ahora hay casi una docena de fármacos y cada año surgen dos o tres, se incrementarán hasta tener una farmacopea de docenas y docenas de fármacos" (que atacan el problema sin atacar las células y tejidos sanos).