Terapias de conversión para homosexuales en EE UU: tan peligrosas como ineficaces

  • Diferentes asociaciones y expertos en psicología y psiquiatría vuelven a alertar de los riesgos para la salud que conlleva esta práctica.
  • La administración Obama pretende erradicarlas y aún son apoyadas en el país norteamericano por varias organizaciones conservadoras.
  • Este tipo de tratamientos llevan a la persona que los recibe a generar sentimientos de odio hacía sí mismo y hacia una determinada orientación sexual.
  • El suicidio de Leelah Alcorn (17 años) tras recibir esta terapia dio la vuelta al mundo.
La bandera arcoiris, sujetada por activistas proderechos de los homosexuales, frente al Capitolio.
La bandera arcoiris, sujetada por activistas proderechos de los homosexuales, frente al Capitolio.
GTRES

Hace poco más de una semana, el presidente de EE UU, Barack Obama, hacía pública su intención de erradicar las terapias de 'conversión' o 'reparativas' para jóvenes homosexuales o transgénero, que son apoyadas en el país norteamericano por algunas organizaciones conservadoras.

La American Psychological Association (APA) ha recordado estos días que este tipo de terapias no sólo se caracterizan por su ineficacia, sino que también lo hacen por algo más preocupante: los peligros que conllevan para la salud de quienes las reciben, como puede leerse en Live Science.

Este tipo de tratamientos, recuerdan, llevan a la persona que los recibe a generar sentimientos de odio hacía sí mismo y hacia una determinada orientación sexual.

No existen directrices unificadas sobre cómo llevar a cabo estas terapias, pero desde la APA señalan que los que llevan a cabo este supuesto tratamiento recurren la terapia de aversión, empleando técnicas que "recuerdan a las vistas en películas como La naranja mecánica". Jóvenes homosexuales fueron expuestos a prácticas que llegaban al suministro de drogas que les provocaban nauseas mientras veían material erótico entre personas del mismo sexo.

También se emplean técnicas en las que se hace creer al joven que su homosexualidad puede ser la causa de cualquier desorden en su núcleo familiar.

Gabriel Arana, periodista norteamericano que trabaja en The Huffington Post, contó la terapia a la que él mismo fue sometido. "Mi terapeuta llegó a hacerme creer que no me había reafirmado lo suficiente como hombre durante mi infancia", contó.

Otro caso es el de Samuel Brinton, un científico nuclear que trabaja en Washington. "Mis padres me llevaron a varios de esos terapeutas cuando descubrieron mi orientación sexual. Tenía 13 años y aquellos hombres llegaron a decirme que sería el último gay en la Tierra, ya que todos los demás tenían VIH.

Hay múltiples casos registrados que prueban su ineficacia y sus peligros. Los expertos de la APA añaden, además, que en todos los casos estudiados entre 1963 y 2007, casi nadie cambió su orientación sexual.

El suicidio de Leelah Alcorn

Obama pretende que se acabe con estas terapias psiquiátricas dirigidas a "reparar" a jóvenes (muchas veces menores de edad) gays, lesbianas y transexuales. De esta forma, Obama responde a una petición realizada en honor a Leelah Alcorn en la web de la Presidencia que ha recibido más de decenas de miles de firmas en tres meses, tal y como informaba hace unos días el diario The New York Times, que recordaba que se ejercía en casi todos los Estados, a excepción de unos pocos como California o Nueva Jersey.

Alcorn (nacida como Joshua Ryan Alcorn) fue una chica transexual estadounidense de 17 años de edad cuyo suicidio el pasado mes de diciembre atrajo la atención internacional. En su nota de suicidio denunció que "los terapeutas religiosos" habían tratado de convertirla de nuevo en un niño.

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