Una reflexión «en las últimas horas» hizo que Rafael Simancas, líder de los socialistas madrileños y protagonista de la debacle electoral del Partido Socialista de Madrid (PSM) en los comicios del 27 de mayo, presentara ayer su dimisión tras comunicárselo a última hora de la mañana al secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero.

Ya desde el batacazo que sufrió el PSM en las elecciones autonómicas (33% de los votos, de 45 a 42 escaños frente al 53% de votos y 67 escaños del PP), varias voces pidieron la dimisión de Simancas. Éste había anunciado que no repetiría como candidato pero que continuaría como portavoz en el grupo parlamentario de la Asamblea.

Ayer, sin embargo, y tras reunirse con Zapatero, el líder de los socialistas madrileños presentó su dimisión oficial. En varias ocasiones, Simancas insistió en que se trató de «una decisión personal» y pidió que no se buscaran otras interpretaciones.

«Cambios profundos»

La renuncia de Simancas se suma a la de Miguel Sebastián, el otro protagonista de la debacle socialista. El candidato pasó del 36 al 30% de la votación y de 21 a 18 ediles. El viernes, Sebastián, como también pidieron varias voces, presentó su renuncia. Ni siquiera recogerá el acta de edil.

A juicio de Rafael Simancas, el PSM necesita «acometer cambios profundos en su estructura, en su proyecto, en sus discursos y en sus equipos». De momento, la ejecutiva federal, según explicó ayer el número dos del PSOE, José Blanco, nombrará, no más tarde de mañana, una comisión gestora que será la encargada de dirigir la organización hasta que convoque un congreso extraordinario. Simancas seguirá como diputado en la Asamblea y como senador. CC OO, UGT e IU respetaron su decisión.

Gallego e Iglesias, en suspenso

El reparto de cargos que se había pactado con la ejecutiva, y que designaba a Pilar Gallego, (número dos en la lista de Sebastián) como presidenta del grupo en el Ayuntamiento de Madrid y a Óscar Iglesias como portavoz, ha quedado en suspenso tras la dimisión de Simancas. Además, el PSOE se enfrenta a la cuenta atrás para la formación de la Asamblea, que será el 12 de junio, y para la Corporación municipal, el 16 de junio. Algunas fuentes sostienen que no se alterará el pacto y otras creen que la nueva gestora debe tomar la decisión.