La lectura de poemas, una exposición de fotos y un taller sobre los derechos de los homosexuales son algunos de los actos que la comunidad 'gay' de la India, en su primera irrupción pública como colectivo maduro, ha celebrado el festival pionero "QueerFest'07", que concluye este sábado, y en el que han participado 3.000 personas.

"Este festival habría sido inimaginable hace cinco años. Las cosas han cambiado mucho", explica en una entrevista con EFE uno de los organizadores del evento, Gautam Bhan, miembro de la asociación india Nigah.

El "QueerFest'07" ha ido por primera vez más allá de los festivales de cine gay y de los actos organizados junto a otras minorías para erigirse como la primera celebración "pública y abierta" de la identidad homosexual en la India, asegura Bhan.

Tolerancia sexual

El "QueerFest'07", que nace con la voluntad de celebrarse anualmente, pretende cohesionar a la dispersa comunidad gay del país e inculcar la tolerancia sexual en el tejido social indio, predominantemente homófobo.

El festival ha incluido la proyección de películas de temática gay, charlas con homosexuales para que conozcan sus derechos legales y una exhibición fotográfica, además de la lectura

Este festival habría sido inimaginable hace cinco años. Las cosas han cambiado mucho."

de poemas lésbicos.

Con la iluminación de cientos de velas en Nueva Delhi, el colectivo gay cierra un festival que, según Bahn, quiere crear un "espacio de dignidad" y hacer "visible" la realidad homosexual del país.

Sexo penado

El colectivo celebra además este evento inmerso en una batalla legal para conseguir que el sexo entre gays, que en la India está penado con hasta diez años de cárcel bajo el artículo 377 del código penal, deje de ser un delito.

"¿Por qué la India y Pakistán tienen estas leyes tan absurdas respecto a la homosexualidad?", preguntó en una de las charlas un miembro del auditorio con acento inglés.

Porque "son leyes heredadas del Imperio británico", respondió ni corta ni perezosa la abogada conferenciante.

En efecto, el mismo artículo 377, que criminaliza los "actos innaturales" en el código civil paquistaní, aparece en los libros indios como un delito que va "contra la naturaleza".

A lo largo de los años, sin embargo, los tribunales indios se han escudado en este artículo para castigar incluso casos de sexo oral heterosexual en público o juegos eróticos como la "lluvia dorada".

La Fundación Naz presentó en 2001 un recurso aún pendiente de resolución por parte del Tribunal Superior de Delhi para cambiar la redacción de este artículo y que así el acto sexual entre personas del mismo sexo deje de ser un delito.

Los excluidos

Los organizadores del festival decidieron dedicar un día a este debate legal, que congregó en una sala a unos 50 "hijra" (literalmente "eunucos"), que constituyen lo que en la India se conoce como el "tercer sexo".

Los "hijra" son desde hombres que deciden castrarse y actuar como mujeres hasta casos convencionales de transexualismo, pasando por personas que tienen desórdenes genéticos y nacen con órganos genitales mixtos.

Excluidos del mundo laboral por su identidad sexual y blanco fácil de enfermedades venéreas como el sida, los "hijra" forman un colectivo de unas 125.000 personas, según datos de la asociación Nigah.

La supersticiosa sociedad india los rechaza y los teme por igual, convencida de que su presencia trae mala suerte.