Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos ratificó el pasado viernes una orden de los reguladores estadounidenses para que compañías de servicios de telefonía por internet, como Vonage Holdings, contribuyan con parte de sus ingresos a un fondo federal de subsidios.

El Tribunal de Apelación estadounidense del Distrito de Columbia dijo que la Comisión Federal de Comunicaciones tenía competencias el año pasado, cuando emitió una orden para que los proveedores de telefonía de voz a través del protocolo de internet (VOIP por su sigla en inglés) pagaran al fondo.

El fondo, llamado de Servicio Universal, subvenciona el servicio de telefonía en zonas rurales y en áreas deprimidas, así como los servicios de comunicaciones y el acceso a internet de colegios, hospitales y bibliotecas.

Vonage había apelado la decisión, pues alegaba que la Comisión se había excedido en sus atribuciones y había cometido errores al determinar cuánto debía pagar la compañía.

La corte, en líneas generales, dijo que la Comisión tenía autoridad para pedir a los proveedores de VOIP que hagan contribuciones al fondo.

Las empresas que ofrecen servicios de telefonía de larga distancia así como el servicio de internet de alta velocidad a través de líneas digitales de suscripción deben, actualmente, contribuir con el 10,9% de sus ingresos a un fondo de 7.300 millones de dólares.