Knut ya no es un osito

El Oso polar Knut,ya pesa 28 kg. (REUTERS/Fabrizio Bensch)
El Oso polar Knut,ya pesa 28 kg. (REUTERS/Fabrizio Bensch)
REUTERS

Krub ha crecido. Ahora ya pesa 28 kg, y se puede convertir en una amenaza para Thomas Doerflein, el criador que se encargó de él después de que su madre le abandonara .

Doerflein continúa protagonizando el espectáculo diario con Krub, pero se pone mangas langas para que no le arañe con sus zarpas y emite alguna mueca cuando le mordisquea el trasero.

"Esta solo jugando y no hace daño y solo pellizca un poco. Solo hace daño cuando está enfadado ", dice Doerflein, quien tiene ya algunas magulladuras.

Come de todo Además del pienso, la estrella del zoo de Berlín empieza a comer pescado, carne y comida para gatos engordando unos 200 gramos al día.

La semana pasada, Doerflein le enseñó a nadar , y todas las mañanas se dan un paseo por el zoo para que Krub desarrolle sus músculos.

"Se esta volviendo grande, cada vez más inamistoso y está aprendiendo su papel como solitario", asegura el veterinario Andre Schuele, que estima que no crecerá completamente hasta dentro de cuatro años.

Amenazas de muerte

Knut fue rechazado por su madre Tosca, y alcanzó los titulares de los medios después de que algunos defensores de los derechos de los animales consideran que se estaba humanizado demasiado al oso y querían poner fin al asunto."No es apropiado y es una violación seria de los derechos de los animales; de hecho,

debía haber sido sacrificado", aseguraba el ecologista Fran Albretch al diario alemán Bild.

Además de estas declaraciones públicas, el Zoo de Berlín recibió cartas amenazando de muerte al osezno; el Zoo, lejos de ceder, convirtió al osezno en una estrella y ya tiene su propia canción, un DVD y un libro, sin contar con las numerosas camisetas, gorras, juguetes y demás productos que venden con Krub como motivo.

Las visitas se han disparado, y con ellas las acciones del Zoo: gracias a Kunt, las acciones del zoo se dispararon un 68%.

Todo llega a su fin

Doerflein asegura que seguirá jugando con Knut hasta que alcance los 60 ó 80 kilogramos, poco si se compara con los 500 kilos que terminará por alcanzar. El cuidador asegura que Knut no le hará nada porque lo ve como una madre, pero varios expertos sostienen que

puede estar en peligro de acuerdo con experiencias precedentes.

En 1920, un explorador noruego tuvo que sacrificar a la osezna polar "Marie" después de que fuera atacado cuando, según algunos historiadores, contaba con cinco meses.

En el zoo de Berlín ya piensan en trasladar a otro zoo a Knut cuando cumpla un año, y piensan que el espectáculo que congrega a 5.000 visitantes cada día no durará más de tres meses.

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