Sean Landers: Genius, 2001
Óleo de Sean Landers, uno de los 'apropiacionistas' de Picasso Courtesy of the artist and Petzel, New York.

Aunque en España a veces se pasa de puntillas sobre el asunto, que todavía levanta ampollas en algunos resentidos, en otros países lo tienen claro: Pablo Picasso es el artista "más citado e importante desde un punto de vista formal" de toda la historia del arte, el de "mayor poder expresivo", el que demanda "más atención del público" y el que "fascina con la intensidad de ningún otro" con su "obra y sus visiones". Las palabras llegan de Alemania y están escritas como prólogo a la exposición Picasso in der Kunst der Gegenwart (Picasso en el arte contemporáneo).

El gran defensor de la figura del español como artista de artistas, proteico campeón expresivo del siglo XX y figura adorada por el público de todo el mundo es Dirk Luckow, curator de la muestra y director del museo que la organiza y acoge, la Deichtorhallen de Hamburgo (Alemania). La pinacoteca, uno de los centros continentales con mejor programación de arte moderno, cumple en 2015 un cuarto de siglo y ha decidido hacerlo apostando por el mejor.

'Mayor presencia y renombre merecidos'

"Ningún pintor del siglo XX tiene mayor presencia y renombre, ambos merecidos, que Pablo Picasso", añade Luckow, para quien resulta "tangible" cómo la sombra del artista malagueño sigue posada sobre creadores que en algunos casos ni siquiera habían nacido en 1973, cuando murió en Francia a los 91 años el artista total que vivió según dos principios: "el principal enemigo de la creatividad es el buen gusto" y "cuando se es joven, se es joven para toda la vida" —también gustaba de enunciar un tercero, sólo en apariencia encontrado con el anterior: "la calidad de un pintor depende de la cantidad de pasado que lleve consigo"—.

Los artistas de más renombre desean enfrentar a Picasso para derrotarlo Con la idea de que "los artistas de más renombre" de las últimas décadas siguen colgados de Picasso, de quien se apropian y a cuyos hallazgos reinterpretan, pero al que también "desean enfrentarse para derrotarlo", la colectiva que se exhibe en Hamburgo hasta el 12 de julio recopila piezas de más de ochenta firmas. Son todos de primera fila y todos, opinan en el museo alemán, tienen deudas, "formales o políticas" con Picasso, que se ha convertido en "un fenómeno más allá de sí mismo".

Media docena de apartados

En media docena de apartados temáticos y sugerentes —Picasso y el arte alemán, Picasso global, El Guernica y el arte contra la guerra, Picasso visto por las artistas, En contacto directo con Picasso, Arte de la apropiación— pueden verse obras de, entre otros, Georg Baselitz, Brassaï, Sophie Calle, Marlene Dumas, Jasper Johns, Martin Kippenberger, Roy Lichtenstein, Robert Longo, Cindy Sherman, María Lassnig, Paul Klee, Ernst Ludwig Kirchner, y Erwin Blumenfeld, Andy Warhol, Claes Oldenburg, Jackson Pollock, Sigmar Polke y Jasper Johns.

Caricatura, sarcasmo, veneración y reinterpretación En todos ellos está anidado Picasso, en ocasiones de manera tan obvia que roza la caricatura, como en el Multi Colored Portait (1990) de Condo, pintado a la manera de los retratos descompuestos del cubismo; en otras con intención sarcástica: Tiehai Zhou bosqueja al pintor como el camello de la marca de cigarrillos en Les pains de Picasso (2006), y también con veneración, como Sean Landers en Genius (2001), un tablero panorámico y coral poblado de imaginería picassiana, o asimilación intelectual: el replanteamiento humorístico del Guernica de Thomas Zipp en Achtung! (2005-2011), que imagina al Reino Unido atacado por los EE UU.