Saná
Vista general de la antigua ciudad de Saná, incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, en Yemen. EFE/YAHYA ARHAB

Los aviones de la coalición liderada por Arabia Saudí bombardearon en el Yemen nuevas posiciones de los rebeldes hutíes, mermando su capacidad militar y de reacción, en una ofensiva que responsables yemeníes afirman durará unos días.

En la segunda jornada de la operación árabe "Tormenta de la Firmeza" contra el movimiento chií de los hutíes, los blancos de los bombardeos fueron cuarteles y arsenales situados en la capital Saná y sus alrededores, y en las provincias de Saada y Al Hodeida.

La coalición golpeó tres sedes de las Fuerzas de Reservistas, leales a los hutíes

Las incursiones aéreas golpearon tres sedes de las Fuerzas de Reservistas, leales a los hutíes, en las afueras de la capital, así como el complejo presidencial, que ya sufrió las operaciones de la coalición el jueves, según pudo constatar Efe.

La aviación de la coalición -integrada por Arabia Saudí, Kuwait, Catar, Emiratos, Baréin, Egipto, Jordania, Marruecos y Sudán- destruyó asimismo arsenales, baterías antiaéreas y lanzadoras de misiles de los hutíes en Al Hodeida.

Frente a estos blancos militares, los bombardeos contra Saada afectaron a un mercado de la localidad de Qutaf al Boqa, cerca de la frontera con Arabia Saudí, donde murieron siete civiles y doce resultaron heridos.

Las tromas hutíes esperan en Saada una posible invasión saudí

En Saada, el bastión de los hutíes, que cuentan con el respaldo de Irán, está concentrando el movimiento chií sus tropas para enfrentar una eventual intervención terrestre saudí.

A estos reveses propinados por la alianza árabe, se sumó una emboscada en el acceso norte de la ciudad costera de Adén, en el sur del Yemen, tendida por fuerzas partidarias del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi.

Al menos 21 milicianos hutíes murieron en ese ataque, en el que los agresores abrieron fuego e incendiaron el camión en el que viajaban los combatientes del grupo chií, según dijeron a Efe testigos.

En Adén, donde Hadi estableció su sede en febrero pasado tras huir de la capital, la situación es caótica y se ha desatado una auténtica cacería contra los hutíes.
Las fuerzas leales a Hadi efectúan redadas en las calles para capturar a los combatientes hutíes que lograron entrar anoche en la ciudad, mientras que habitantes saquearon armamento de los principales arsenales del Ejército.

Los milicianos del grupo chií se han visto obligados a replegarse de varias posiciones que habían capturado en los alrededores de Adén, como el aeropuerto, después de combates con las fuerzas de Hadi tras el inicio ayer de los bombardeos de la coalición.

Esta ofensiva aérea árabe no se prolongará semanas, sino solo "unos días", en palabras del ministro yemení de Asuntos Exteriores, Riad Yasin.

Hadi puede proponer a la coalición iniciar una campaña terrestre en Yemen

En declaraciones a la cadena de televisión árabe Al Arabiya, el responsable dejó abierta, sin embargo, la posibilidad de que se produzca una campaña terrestre si el asunto lo requiere, como también dijo ayer el portavoz de la coalición, Ahmed al Asiri.

Yasin anticipó que Hadi propondrá en la cumbre árabe, que se inicia mañana en la localidad egipcia de Sharm el Sheij, "un Plan Marshall" para el desarrollo del Yemen, aludiendo a la iniciativa estadounidense para la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial.

El mandatario yemení, que llegó ayer a Riad, asistirá a la cumbre de jefes de Estado árabes, que está marcada por la actual intervención en el Yemen, y que tiene como principal punto de su agenda la formación de una fuerza militar árabe conjunta.

Esa intervención para respaldar la legitimidad de Hadi está previsto que se efectúe en seis etapas, y cuenta con la participación de un total de 185 aviones de combate, la mayoría saudíes.

Primero se determinaron los centros de peso político y de operaciones y tácticos de los hutíes y sus aliados, antes de lanzarse los primeros bombardeos, según publicó hoy el diario saudí Al Riad, que aludió también a una operación terrestre y a una última etapa para ayudar a reconstruir el país.

Arabia Saudí, además de la aviación, tiene preparados 150.000 hombres y unidades navales para entrar en acción. Del resto de países, los que aportan un mayor número de cazas son Emiratos Árabes Unidos, con 30, y Kuwait y Baréin, con 15 cada uno.

En un principio se anunció que Pakistán participaba en la coalición, pero su ministro de Defensa, Khawaja Asif, afirmó que no han prometido "ningún tipo de apoyo militar" en esta ofensiva, que pone de evidencia la fractura entre suníes y chiíes, entre las potencias antagonistas Arabia Saudí e Irán, en la región.