Un tribunal japonés reiteró el carácter "atroz y vicioso" del atentado con sarín en el metro de Tokio en 1995, al ratificar la pena de muerte contra el químico que fabricó el gas sarín usado en sus ataques por la secta de la Verdad Suprema.

El Tribunal Superior de Tokio ratificó la condena de Seiichi Endo, de 46 años, por la muerte de 19 personas y tener responsabilidad en los intentos de la Verdad Suprema de acabar con más vidas en varios atentados entre 1994 y 1995.

Brazo derecho del gurú

El mayor de los ataques con el mortífero gas sarín tuvo lugar en el metro de Tokio en marzo de 1995, cuando murieron doce personas; Endo también participó en el lanzamiento del mismo gas contra unos apartamentos en Matsumoto donde murieron siete vecinos y otros 144 quedaron afectados.

Ocupaba el cargo de "ministro de Salud y Bienestar" en la jerarquía de la organización
Endo era uno de los brazos derechos del fundador y gurú del grupo, Shoko Asahara, también condenado a muerte, y ocupaba el cargo de "ministro de Salud y Bienestar" en la jerarquía de la organización cuyo ideario pedía destruir el orden social y derrocar al Gobierno japonés.

La defensa reiteró su argumento de que el gurú Asahara había lavado el cerebro de Endo, quien ingresó en la secta en 1987 tras graduarse en virología por la prestigiosa universidad de Kioto; además, sostuvo que su defendido ignoraba que el gas letal iba a usarse en un ataque.

Fabricante del gas

En 2002 Endo fue el primero de los miembros de la secta de la Verdad Suprema acusado de la producción del gas condenado a la pena capital, que en Japón se ejecuta mediante la horca.

Fue un acto de violencia atroz y vicioso

Al desestimar la apelación, el juez afirmó que el ataque con gas sarín "fue un acto de violencia atroz y vicioso" sin precedentes en la historia criminal de Japón.

Su papel en los crímenes fue "importante e indispensable" y su participación "deliberada", según el magistrado.

Otras 13 miembros de la secta han sido condenadas a muerte por estos hechos.

Una secta sustituta

La Verdad Suprema fue renombrada "Aleph" en 2002 y está incluida en la lista de grupos terroristas elaborada por Estados Unidos tras el 11 de septiembre de 2001, aunque Japón sigue sin reconocerla como tal pero la mantiene bajo vigilancia.

EE UU incluye en la lista de grupos terroristas a la nueva secta, y Japón la mantiene bajo vigilancia
El antiguo portavoz de la secta, Fumihiro Joyu, presentó este año ante las autoridades locales un nuevo grupo llamado "Hikari no Wa" (Círculo de Luz), compuesto de 57 monjes, nueve directivos y 106 feligreses.

Joyu, de 44 años, se ha distanciado públicamente de la secta original y de Aleph, y asegura haber descartado la influencia de Asahara, el fundador.

Aunque marcado por los crímenes cometidos por sus predecesores, los seguidores del Aleph rinden homenaje a las víctimas de los atentados con ofrendas de flores.