Un bombardeo en la zona de Afganistán bajo control español ha provocado la queja del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero ante la organización internacional, según El País.

El diario afirma que el propio presidente del Gobierno habría dado instrucciones a principios de mayo a los embajadores ante la OTAN, Pablo Benavides, y en Kabul, José Turpin, para que se quejasen ante el alto mando por unos bombardeos en el valle de Zerkho, en el oeste de Afganistán.

Nuestro ejército y el italiano fueron informados cuando la operación ya estaba en marcha.

Según las mismas fuentes, Alemania, Francia e Italia respaldaron la postura española, que propuso medidas para que algo así no se repita.

En el transcurso de la incursión murieron 50 civiles.