"Le cuesta mucho". Ésta típica expresión, empleada cuando alguien tarda más de lo debido en concluir los estudios, se eleva al máximo exponente en Cottonwood Heights, un suburbio estadounidense ubicado en Salt Lake City.

El abuelo Nunley tendría que haberse graduado en 1953

Tres generaciones de la misma familia están a punto de graduarse en el instituto, impulsados por el afán de aprender, tal y como publica Univisión.

Se trata de Jim Nunley, un hombre de 72 años, su hijo James Nunley, de 36 y su nieta, Brittany Wright, de 17; la única que, por edad, debería estar acabando sus estudios secundarios.

El abuelo Nunley tendría que haberse graduado en 1953 pero debido a circunstancias familiares tuvo que abandonar los estudios cuando tan solo le faltaba un año para concluir.

"He seguido pensando en ello todos estos años y pensé que debía hacer algo al respecto", reconoce Jim Nunley, que vio truncada su carrera estudiantil cuando se tuvo que dedicar al negocio de pintura de su familia.

Se matriculó y se le sumó su hijo

Ese "algo" terminó tomando forma de matrícula en un programa para adultos al que su hijo James decidió unirse.

Brittany se gradúa el próximo 5 de junio y asistió a la graduación de su padre y de su abuelo

El mediano de los Nunley es conductor de camiones y trabajaba un turno de 10 horas, por lo que estudió por las noches.

Este caso tiene menos mérito, ya que a James Nunley le faltaban 3,5 créditos para graduarse, algo que solucionó estudiando Historia y Ciencias durante todas las noches de un mes.

El camionero reconoce que todo es "extraño" porque las cosas se han alargado mucho, por lo que aún no lo ha asimilado.

Brittany, que se gradúa el próximo 5 de junio, pudo asistir a la graduación de su padre y de su abuelo, que lo hicieron el pasado sábado.