La asamblea de la federación de Esquerra Republicana de Barcelona ha ratificado esta pasado noche por unanimidad la decisión, anunciada ayer por la mañana por el candidato de esta formación, Jordi Portabella, de no reeditar el tripartito en el Ayuntamiento de Barcelona si no hay un cambio de "modelo de ciudad".

Según ha informado la portavoz de la formación republicana Marina Llansana, "la posición está fijada", aunque Esquerra sigue apostando por "el diálogo con todas las formaciones políticas".

Portabella, que ayer se reunió con el PSC en un encuentro que debía servir para negociar la renovación del pacto, ha sorprendido a los socialistas al anunciar que "asumía" pasar a la oposición, ya que "tras la pérdida de 140.000 votos y de tres concejales" entre los socios del tripartito, "no se puede decir que no haya pasado nada y que todo continúa igual".

El concejal de ERC ha planteado la necesidad de una "reflexión" y de poner en marcha un modelo más participativo, que combata la alta abstención registrada en Barcelona, y ha defendido a su vez una "lectura nacional" de los resultados electorales y del papel que la ciudad debe tener como capital de Cataluña y de la cultura catalana.

Portabella ha asegurado que esta decisión no es una "estrategia" de negociación para conseguir nuevas áreas dentro del equipo municipal, porque sería un "grave error", aunque tampoco ha dado por cerradas las conversaciones con sus socios, que se retomarán en los próximos días, y en la que cada formación aportará un documento con sus principales líneas de trabajo.

Tras la decisión de ERC, el socialista Jordi Hereu podría convertirse en alcalde de Barcelona en minoría, con el apoyo de ICV.