El Juzgado de Violencia de Género número dos de Zaragoza cumplió ayer un mes de vida y, a pesar de los problemas de espacio y medios, ya ha atendido 102 asuntos. Los funcionarios de justicia consideran que se está realizando un «enorme trabajo desde esta sede», pero continúan denunciando la existencia de graves deficiencias de espacio y la falta de un sistema de guardias para los fines de semana.

El nuevo juzgado trabaja en coordinación con el Juzgado número uno de Violencia Doméstica, que comenzó a funcionar a principios de este año. Ambos se reparten los juicios rápidos por semanas.

Desde la puesta en marcha del Juzgado número dos   se han celebrado allí 45 juicios rápidos, de los cuales tres se resolvieron por conformidad, 17 han pasado a los juzgados penales para la celebración de la vista, 15 han sido archivados y 35 se encuentran actualmente en trámite. Además, han tenido lugar dos juicios de faltas y se ha procedido a la apertura de 26 diligencias previas, según indicaron fuentes judiciales.

«Este juzgado era necesario y ha hecho un buen trabajo. Sin embargo, el espacio es deficiente y víctimas y agresores se encuentran en los pasillos», afirma Luis Casero, representante de CC OO en los Juzgados. Además, Casero critica que nadie haya previsto que los Servicios Sociales tengan sus dependencias en las cercanías de los Juzgados para atender a las víctimas.