Bofetada de realidad para el espectador
Los bailarines se unen a proyecciones «muy duras y fuertes».
Samsara se concibió en una mesa de operaciones cuando Víctor Ullate se reponía de su segundo infarto y se daba cuenta de que tenía que hacer algo contra las injusticias que había en el mundo.

Así, este espectáculo, que une la danza con las proyecciones de vídeo, se presenta como una bofetada de realidad para todos los espectadores, a los que llama a enfrentarse a las injusticias actuales de una forma bella y personal.

«Es un ballet muy especial que narra el paso de la vida a la muerte y todos los sufrimientos que hay en el medio», reconoció Ullate, quien añadió que es «muy personal e íntimo».

* Teatro Calderón. 20.30 h. De 8 a 21 euros.