Era una consecuencia lógica y esperada y, ahora, los comerciantes del centro de Bilbao, la tercera parte de todos los de la ciudad, lo han constatado: los aparcamientos subterráneos construidos entre Abando e Indautxu están impulsando las ventas.
La razón no sólo radica en las más de 2.300 plazas de rotación construidas en los subterráneos de Campuzano, Zabalburu, Indautxu o  Alhóndiga. Gracias a estas parcelas se han liberado otras tantas plazas de aparcamiento OTA en superficie, lo que anima a los clientes a trasladarse al centro de Bilbao para llevar a cabo sus compras. «Queremos competir en igualdad de oportunidades con los centros comerciales», explica Sergio Etxebarria, gerente de la asociación comercial Bilbao Centro.

Este repunte del comercio se ha desarrollado, precisamente, después de que los comerciantes se quejaran de la merma de ventas debido a las obras del centro. Esos trabajos son ahora, sin embargo, un posible tractor de clientes y ventas.

Aunque los comerciantes apuestan por el transporte público, consideran razonable que muchos clientes deban trasladarse en coche para hacer diversas compras, imposibles de llevar en los autobuses o el metro. Así están dispuestos a pagar la zona OTA a sus clientes.

Para ello solicitan al Ayuntamiento que modifique los parquímetros de modo que se puedan introducir bonos de pago que darían a sus clientes. También quieren que ofrezca descuentos de OTA a los comerciantes para aparcar cerca de sus locales.

El comercio es vida... y empleo

Bilbao se ha convertido en una ciudad de servicios. Los más de 35.200 establecimientos que se distribuyen por los barrios de la ciudad dan trabajo a 156.677 bilbaínos, más de la mitad de la población activa. Y el comercio (textil, zapatería...) es, respecto a los sectores de actividad, el más importante con 9.500 locales. Le siguen las inmobiliarias y los servicios a empresas, la construcción, hostelería y transportes y comunicaciones.