Un total de 112 niños coruñeses no saben todavía en qué colegio estudiarán.

Son aquellos cuyas familias presentaron su solicitud de inscripción en Labaca y Emilia Pardo Bazán, los centros públicos más demandados, situados en Juan Flórez y Los Rosales, respectivamente.

Las listas de admitidos –de primer curso de infantil– tendrían que publicarse mañana como fecha límite, pero será imposible porque la Comisión de Escolarización no las ha remitido a los colegios.

Por eso, ni los padres afectados ni los colegios saben qué niños –todos ellos de tres años– podrán estudiar en los citados colegios y cuáles tendrán que matricularse en otros donde haya vacantes.

Y a lo mejor no lo sabrán hasta el próximo 16 de junio, fecha límite que se ha marcado el organismo escolarizador para solventar el problema.

La responsabilidad hay que buscarla en la Consellería de Educación.

El aluvión de solicitudes en ambos centros –en Labaca hubo 34 peticiones para 22 plazas, y en el Emilia Pardo Bazán, 78 para 67– y el mayor rigor en la evaluación (al puntuar tener hermanos en el centro y la proximidad de domicilio se exige más documentación) ha superado los plazos.

En concreto, la Xunta no pudo remitir a la comisión coruñesa su conformidad con los datos de Hacienda declarados por los padres.

Por ello, no ha sido posible baremar las 112 solicitudes y, en consecuencia, no se sabe quién tiene plaza y quién no.

Desde los colegios afectados confían que Educación solvente cuanto antes el problema, pues la matrícula se abre el 20 de junio.

Los padres, molestos, exigen a la Xunta que sólo haga públicas las listas de admitidos cuando estén todas redactadas, para que todas las familias lo sepan a la vez.

Habrá 200 cambios de centro

La demanda de plazas en alguno de los 42 colegios coruñeses ha sido tal que al menos 200 niños de tres años tendrán que estudiar en aulas distintas a las deseadas por sus familias.

El aluvión de solicitudes se produjo sobre todo en los centros de la red concertada, como ha sido el caso de Esclavas, Liceo La Paz o Santa María del Mar.

Tras evaluar y baremar las solicitudes, la Xunta establece las listas de admitidos y a los que no obtienen plaza se les asignan colegios con vacantes.