El Odyssey
El 'Odyssey'. (EFE)

El Gobierno español presentó hoy una demanda legal ante un tribunal federal de Tampa (Florida) contra la empresa Exploración Marina Odyssey para defender la propiedad de un tesoro recuperado del fondo del mar valorado en 500 millones de dólares, que fue anunciado el 18 de mayo por la firma de Florida.

Con la demanda, el Gobierno español trata de preservar sus derechos de propiedad "sobre el buque hundido mientras estaba al servicio del Reino de España y la carga y otras propiedades", señala la demanda, presentada ante el Tribunal federal del distrito Central de Florida, con sede en Tampa, donde tiene sus oficinas Odyssey.

Odyssey recurrirá a "la concesión de rescate del Tribunal del Almirantazgo" británico, que entrega hasta el 90 % del pecio extraído a la empresa responsable de su recuperación


El Gobierno español establece que se reserva "la soberanía y los derechos sobre el buque, carga, artefactos y cualquier contenido" encontrado en el barco hundido.

Odyssey se defiende

La firma estadounidense Odyssey, que recuperó lo que puede ser el más rico resto submarino descubierto hasta ahora, mantiene su silencio respecto al origen del tesoro y lo que, desde el punto de vista español, ha aumentado las sospechas de que podría tratarse de un expolio.

La compañía "cazatesoros", pese a que señaló en un comunicado el pasado 21 de mayo que la extracción del pecio se llevó a cabo conforme a las leyes establecidas sobre recuperación de yacimientos marinos, se ha negado a dar detalles de la nacionalidad y localización del buque.

El pasado 18 de mayo, Odyssey anunció que recientemente había trasladado en contenedores a EEUU unas 150 toneladas de monedas de plata y oro, valoradas en 500 millones de dólares.

Un tesoro compuesto por 500.000 piezas que esperan que alcance en el mercado un precio de hasta cuatro mil dólares cada moneda de plata, aseguró a la firma el experto en numismática Nick Bruyer.

Asimismo, la compañía aclaró que el caudal extraído del pecio no correspondía al de los restos del barco mercante del siglo XVII "HMS Sussex", que naufragó frente a las costas de Gibraltar en 1694, y que "no podían confirmar la identidad de los restos porque no estaban seguros".

Respecto a la investigación que ha abierto el Gobierno español para averiguar si la empresa estadounidense cometió un delito de expolio, Odyssey apuntó que presentarán a España un informe oficial de sus actividades con el propósito de dejar claro que las informaciones publicadas en los medios son "pura ficción".

Sin embargo, fuentes del Ministerio español de Cultura explicaron la semana pasada que el Gobierno está a la espera de recibir una respuesta a sus preguntas sobre la ubicación exacta del buque en el que se halló el tesoro.

Entre otras informaciones solicitadas por España al Reino Unido y Estados Unidos, figura la aclaración sobre el vuelo entre Gibraltar y Tampa en el que la empresa Odyssey trasladó el botín.

La compañía Odyssey no respondió hoy a las llamadas efectuadas por Efe.

En el último comunicado emitido la semana pasada, la empresa "cazatesoros" asegura que "desde ningún punto" la operación denominada "Cisne Negro" se encontraba bajo la jurisdicción de las autoridades españolas" y que así lo probarán "si el Gobierno español lo requiere oficialmente".

En el caso de que España u otra nación confirmen sus derechos legales sobre el yacimiento arqueológico, Odyssey recordó que se "aplicaría la concesión de rescate del Tribunal del Almirantazgo" británico, que entrega hasta el 90 % del pecio extraído a la empresa responsable de su recuperación.