Tendencia de la temperatura lineal de la superficie terrestre desde el año 1901.
Tendencia de la temperatura lineal de la superficie terrestre desde el año 1901. NATURE CLIMATE CHANGE

Parece ilusorio imaginar que las consecuencias del cambio climático que refleja la película El Día de Mañana, de Roland Emmerich, puedan llegar a ocurrir realmente. Sin embargo, un estudio de Nature Climate Change sostiene que el sistema de corrientes marinas del Atlántico Norte se está debilitando drásticamente.

Los investigadores, dirigidos por Stefan Rahmstrof, del Instituto de Postdam para la Investigación del Clima, han reconstruido y analizado la conducta que históricamente ha tenido la Circulación Termohalina (CTH,  en inglés CMOZ), un modelo de circulación oceánica que transporta agua cálida desde los trópicos hasta el Atlántico Norte y los mares nórdicos.   

Muestra ahora su mayor debilidad de los últimos 1.100 años Llegan a la conclusión de que este sistema muestra ahora su mayor debilidad de los últimos 1.100 años, lo que puede deberse a la afluencia de agua dulce y fría procedente del deshielo en Groenlandia, que está provocando un descenso de la temperatura del agua y un debilitamiento de la CTH.

Dentro de ese sistema de corrientes marinas destaca la corriente del Golfo, que actúa a modo de cinta transportadora desplazando una gran cantidad de agua caliente en superficie procedente del Golfo de México. Esto permite que Europa tenga un clima relativamente cálido a pesar de estar situada tan al norte.

Pero además, la CTH transporta nutrientes que son clave para la fauna marina de la región y, por lo tanto, para el mantenimiento del ecosistema y del sistema de pesca.

Posibles consecuencias

Si este estudio se sostiene, implicaría que la desaceleración de la CTH podría estar aquí antes de lo que esperábamos. Eso podría tener diferentes consecuencias, tanto para Europa como para Estados Unidos.

"Si la desaceleración de las corrientes del Atlántico Norte continúa, los impactos podrían ser sustanciales", dijo Rahmstorf. "Perturbar la circulación probablemente tendrá un efecto negativo en el ecosistema marino, y por lo tanto en la pesca y los medios de vida asociados de muchas personas en las zonas costeras.  A esta desaceleración se sumaría también la subida del nivel del mar, que afectaría a ciudades como Nueva York y Boston."

"No podría llegar a ser tan apocalíptico"

No obstante, la mayoría de los científicos siguen confiando en que no veremos una parada repentina, sino que la CTH se debilitaría a medida que se calienta la Tierra, por lo que no se pronostican cambios bruscos en este siglo.

Es difícil imaginar Groenlandia desestabilizándose tan rápidamente "Ese tipo de evento, caricaturizado en la película El día de mañana, no podría llegar a ser tan apocalíptico", dijo Michael Mann, investigador de la Universidad Estatal de Pensilvania.

Gerald Meehl, científico del Centro Nacional de Investigación Atmosférica, sostiene que “un cambio brusco tomaría una enorme cantidad de agua dulce, y es difícil imaginar Groenlandia desestabilizándose tan rápidamente”.

En su revisión de 2013, el Consejo Nacional de Investigación de Estados Unidos sugirió que "es importante mantener una estrecha vigilancia sobre este sistema" - posiblemente con más dispositivos de observación. De esa manera podremos entender mejor los impactos de una desaceleración, así como mantener un ojo en la posibilidad de grandes cambios drásticos.