El Departament de Salut pretende que un millar de catalanes abandonen el tabaco al año gracias al teléfono de Sanitat Respon, el 902 111 444. La primera llamada cuesta 0,48 euros. Luego llama Salut.

Para los pacientes más motivados será la vía única, pero para aquellos que requieran más atención (sobre todo con fármacos) serán derivados a su ambulatorio más cercano. Según el Consorci Sanitari Integrat, sólo un 15% de los que quieren dejar de fumar ponen verdadero empeño.

Varios estudios internacionales sobre 18.000 personas avalan la efectividad de esta fórmula sobre otras en algunos perfiles. Multiplica por 1,41 la probabilidad de abandonar este vicio.

A partir de mañana viernes, cinco «enfermeras adiestradas» atenderán a los usuarios. «En la primera llamada se explorará la motivación del fumador, la dependencia del humo y los condicionantes personales», explicó ayer el director general de Salud Pública, Antoni Plasencia.

«Luego se le ofrecerá un plan personalizado con técnicas de motivación» para dejar de fumar. Salut cree que «con seis llamadas de seguimiento y un año», será suficiente para que se deje de fumar definitivamente.

Según los últimos datos, la edad media de inicio se sitúa hacia los 17 años. Ellos consumen 15 cigarrillos diarios y ellas, 11. El 57% de los fumadores pertenecen a clases bajas, y entre las fumadoras la proporción se reduce al 42%.

Abandonan sin método

La mayoría lo deja sin usar ningún método (93%). Los que usaron alguno recurrieron principalmente a los chicles de nicotina. Antes de conseguirlo lo intentaron dos veces e inhalaron humo entre 24 años (ellos) y 15 (ellas).

De las 14.183 inspecciones practicadas entre enero de 2006 y abril de 2007 por la Ley Antitabaco, 2.349 detectaron incorrecciones. Sólo se han impuesto 43 sanciones.

Tantos adictos como en Suecia

En el Día Mundial Sin Tabaco, Salut calcula que en el primer año de la Ley Antitabaco 40.000 catalanes han dejado de fumar. Los ambulatorios ayudaron a 37.757, los hospitales a 400, las unidades especializadas a 2.000 más, y otras 2.350 con menos recursos o peor salud se vieron beneficiados por tratamientos gratis. De los 1,7 millones de adultos que todavía fuman (29,4%), casi la mitad quiere dejarlo. Salut pronostica que, a medio plazo, la población fumadora se reducirá al 15%, como en Suecia, y el hábito se asociará a clases bajas y con adicciones.