la burbuja empieza a tambalearse
La compra de vivienda se ralentiza en nuestro país (Jorge París).
Todos los expertos coinciden en descartar la idea de una crisis profunda del mercado inmobiliario –bastante extendida desde hace unas semanas tras la caída brusca sufrida por varias empresas en la Bolsa–. Sin embargo, cada vez son más los indicadores que apuntan a una caída del sector; las cifras no mienten.

Uno de los datos más contundentes es el que habla del endeudamiento de las familias en nuestro país. Actualmente, el nivel de deuda está por encima del 70% del producto interior bruto (PIB). España es, además, uno de los países donde el repunte ha sido mayor: alrededor de 30 puntos porcentuales sobre el PIB en los últimos 10 años.

A esta deuda ha contribuido en la última década el pago de los préstamos destinados a la compra de vivienda. Así, tomando como referencia el periodo 2000-2006, el crédito total concedido por las entidades financieras ha pasado de 600.000 millones a 1,5 billones de euros.

Subida de tipos

La tendencia de los tipos de interés tampoco ha contribuido a mejorar la situación. Desde diciembre de 2005, el Banco Central Europeo ha encadenado 7 subidas consecutivas de los tipos oficiales de la zona euro. El euríbor, la referencia para fijar el tipo de interés en la mayoría de préstamos hipotecarios en España, supera ya el 4,3%, el nivel más alto desde 2001 –acumula ya 20 incrementos consecutivos– y se prevé que acabe el año con una tasa del 5 al 6%.

Las consecuencias inmediatas de este aumento de tipos son una caída de la demanda, tanto nacional como extranjera, y una desaceleración de los precios, que se despiden de las subidas de dos dígitos. A la vista de estos datos, parece que la burbuja inmobiliaria tiene los días contados, tras casi una década con crecimientos anuales por encima del 15%.

¿Estallará?

Javier Martínez. Gerente de la Asociación de Gestión Inmobiliaria

«Es cierto que los plazos de venta se han alargado y que la demanda de compra ha bajado, pero las empresas que eran competitivas siguen vendiendo igual».

Carlos Fernández. Director de análisis de Freedom Finance

«No creo que la burbuja inmobiliaria estalle. Si lo hiciera, bajaría el consumo y, por lo tanto, se verían afectados el crecimiento de la economía general y el empleo».

Francisco Ibáñez. Colliers International

«La ralentización será más intensa en unas zonas que en otras: la vivienda en la costa sufrirá más que la primera residencia y, dentro de ésta, las plazas con buenos servicios sufrirán menos».

Óscar Martínez. Presidente de la Asociación de Expertos Inmobiliarios

«Estamos notando una bajada de la demanda, pero la oferta sigue en alza. En cuanto a los precios, no hay ninguna burbuja que estalle, sino una vuelta a la normalidad de hace unos años».