el triunfo
Estos muebles deben limpiarse con agua caliente.
Los muebles de fibras naturales están cada día más de moda, por la variedad de sus aplicaciones y texturas. Aunque existen comercios especializados, se encuentran ya en la mayoría de las tiendas de muebles. Son elegantes y proporcionan un original toque rústico.

Pueden parecer frágiles, pero unos cuidados adecuados harán que los disfrutemos durante muchos años. Aparte de su belleza decorativa, este tipo de muebles para exterior combinan bien con gran cantidad de elementos y estilos, y crean ambientes frescos y veraniegos.

Materiales

Mimbre: Es el más tradicional: se usa desde la antigüedad y está muy recomendado para lugares con clima cálido. Es muy barato y encaja bien en cualquier ambiente.

Ratán: Es la materia prima para los muebles de caña. Se caracteriza por su flexibilidad. Además, es un producto biodegradable y que se trabaja con facilidad. Los muebles en este material se aprecian por su simplicidad y hacen destacar la artesanía manual.

Bambú: Esta planta, llamada en Asia «la madera de los pobres», es una opción muy resistente y se emplea sin tratamiento previo, debido a su belleza natural. La demanda de muebles de bambú crece por momentos en todos los rincones de Europa.

Otros: La gama de fibras para construcción de mobiliario es muy extensa. Además de los citados, destaca la fibra de plátano, el abacá, la paja de arroz o de maíz y la rafia. Con muchos de estos productos se elaboran todo tipo de objetos decorativos para el hogar.

Limpieza. Estos muebles deben limpiarse con agua caliente, en la que se habrán disuelto cinco cucharadas soperas de sal gorda por litro de agua y un poco de bicarbonato.

Cuidados. Para evitar que los asientos de rejilla de esta clase de muebles se hundan con el paso del tiempo, bastará con empapar el asiento por detrás con una esponja y dejarlo secar al sol durante un día. Las fibras se tensarán y el mueble recuperará su firmeza.

Frágiles. El punto flaco de algunas fibras es que pueden resistir mal la intemperie continuada, por lo que debemos intentar mantener estos muebles bajo techo, siempre que sea posible.

Contra la sequedad. Para que estos materiales no se resequen, es conveniente aplicarles de cuando en cuando aceite mineral, una sustancia que se puede adquirir en cualquier supermercado.