Al contrario que hace diez años, las mujeres solteras se deciden cada vez más a tener hijos por su cuenta, independientemente de su estado civil o sentimental.

Según el director del Instituto Bernabéu, Rafael Bernabéu, hasta hace pocos años las mujeres solteras que decidían tener hijos iban a la clínica a inseminarse «escondidas de sus familiares», al contrario que ahora.

De hecho, en lo que va de año, ya son más de 100 mujeres solteras las que han solicitado este tratamiento, un 50% del total de las inseminaciones de la clínica.

En los últimos años, acuden también muchas parejas de lesbianas que desean inseminarse, y que desean expresamente que los niños que nazcan «sean de las dos».

Pero no sólo las alicantinas solicitan este tratamiento. Un 40% de estas mujeres solteras llegan desde otros países para someterse aquí a la inseminación in vitro, pues en sus países la legislación es mucho más dura y, en algunos casos, se restringe a las mujeres casadas.

Llegan desde Italia, Alemania, Suiza o el norte de África y también demandan la vitrificación de sus óvulos (una técnica para congelarlos), para preservar su fertilidad ante graves enfermedades o, simplemente, para prolongarla.