Los efectos del calentamiento global no se dejarán notar a largo plazo: ya están aquí. La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, ya lo advirtió hace un mes: «Hay que extremar las precauciones  ante la posibilidad de un verano muy caluroso».

Por ello, el Ministerio de Sanidad pondrá en marcha  mañana, por cuarto año consecutivo (las alarmas se dispararon tras la ola de calor estival de 2003), el plan para prevenir los riesgos de las altas temperaturas sobre la salud.

Así, la titular de este departamento, Elena Salgado, presentó ayer la campaña y recalcó que el objetivo es «prevenir y reducir» los efectos negativos del calor excesivo.

21 muertos en 2006

El asunto no es  baladí, ya que el pasado verano fallecieron 21 personas por el fuerte calor. En 2005 murieron nueve personas y en 2004, 26. Las cifras más altas de muertes se registraron en el verano de 2003 con 141 víctimas, y es que entonces las temperaturas en España llegaron a alcanzar los 46 grados centígrados.

El plan ministerial dispone que se activarán diferentes niveles de alerta dependiendo del número de días en los que se prevea que puedan superarse las temperaturas umbrales en cada provincia.

El nivel 1 implica que se esperan de uno a dos días en que se sobrepasen los límites establecidos; el 2, de tres a cuatro días, y  el 3, cada uno de los cinco días siguientes.
Además, Sanidad enumera en el plan de prevención una serie de pautas a seguir:

Recomendaciones

Hidratación: Beber agua en abundancia y asegurarse de que niños y ancianos también lo hagan, aunque no tengan sed.

Protección: Evitar la exposición directa al sol.

Ejercicio físico: No realizar esfuerzos físicos en las horas de más calor.

Frescor: Permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o  junto al aire acondicionado.

Ropa: Vestirse con prendas de colores claros, de telas ligeras y que transpiren.

Atención médica: Consultar a un médico ante cualquier síntoma relacionado con las altas temperaturas. Asimismo, se activará un teléfono de atención gratuito las 24 horas de Cruz Roja: 900 222 299.

Conservación de medicinas: Mantener las medicinas en un lugar fresco, ya que el calor puede alterar su composición y efecto y causar malestar al consumirlas.

2007, un año muy caluroso

El año 2007 pasará a la historia como uno de los más calurosos, pero no será el más cálido, según fuentes del Instituto Nacional de Meteorología (INM). Hasta el momento, el año en que se registraron las mayores temperaturas en España fue 2003 y le sigue de cerca 2006, afirmó José Antonio López, jefe de la Unidad de Técnicas Climatológicas del INM, en declaraciones recogidas por Efe. Sin embargo, el profesor Phil Jones, de la Universidad de East Anglia (Reino Unido), advirtió a principios de año de que el efecto invernadero y el fenómeno climático de El Niño harían de 2007 el año más caluroso que se haya registrado.

Prevención, empresarios

Sanidad firmará en los próximos días un acuerdo con varias organizaciones empresariales para que pongan en marcha distintos dispositivos de prevención para aquellos que trabajan en la calle.

Cambio climático, altas temperaturas

Las olas de calor serán cada vez más habituales en Europa y su frecuencia irá en aumento hasta repetirse cada dos años hacia finales de siglo, según han pronosticado expertos en calentamiento global.

Aumento de grados, verano de 2003

En el periodo estival de 2003 las temperaturas subieron entre tres y cinco grados centígrados en Europa central y sur. Estos niveles podrían llegar a superarse, aseguran expertos de la Universidad de Ginebra.

Síntomas del golpe de calor

Paula Sánchez, médico de familia.

El cuadro más severo que pueden provocar las temperaturas excesivas es el golpe de calor. Éste se da cuando la temperatura corporal se eleva por encima de los 40 grados al dejar muchos órganos de funcionar correctamente. Las personas más vulnerables  son los ancianos, los niños y aquellos que trabajan al aire libre, como los obreros de la construcción. Ante un cuadro de estas características se sufren tres síntomas clásicos, que son la fiebre alta, alteraciones de la conciencia y anhidrosis (piel seca y caliente, se llega a un estado en el que ni se suda). En estos casos hay que acudir directamente al hospital. Además, existen otros dos problemas provocados por el calor menos severos que el golpe, como el calambre y el agotamiento. Entonces, lo que hay que hacer es beber mucha agua y relajarse en  un ambiente fresco.