«No haré Educación para la Ciudadanía: no me comerán el coco»
La joven Blanca María, de 16 años, posando ayer en un parque. (Jorge Paris)
Blanca María Díez tiene 16 años, es alumna del Colegio Montessory, vecina de Collado-Mediano... y, desde el pasado martes, la primera alumna de la región que presenta una objeción de conciencia contra Educación para la Ciudadanía, una polémica materia elaborada por el Ministerio de Educación para sustituir en un futuro a la asignatura de Ética.

Blanca parece tener las ideas claras. «A mí no me come el coco nadie, ni mucho menos el Estado. Hay cosas que se deben aprender en casa porque, ¿para qué sirven los padres?», declara la joven.

Sin embargo, la iniciativa no partió de ella, sino de sus progenitores, según reconoce la propia madre, que ejerce labores de voluntariado para el Foro Español de la Familia: «Ya la habíamos llevado a alguna conferencia sobre el tema, y, como se mostraba a favor, se lo planteamos». Uno de los aspectos de la asignatura con el que Blanca María se muestra disconforme es la forma en la que se plantea la homosexualidad, una opción que asegura respetar, pero que no lleva «demasiado bien», ya que no la ve «como algo natural».

A esta objeción se le suma otra que presentó en abril un matrimonio de Pozuelo. Ésta pareja se opuso a la asignatura al considerar que iba «contra la educación moral» de sus cinco hijos.

En un comunicado, el Foro Español de la Familia aconseja a los padres con niños que sigan el ejemplo de Blanca.

A partir del curso 2008-2009

Educación para la Ciudadanía se pondrá en marcha gradualmente. El curso que viene sólo seis comunidades la impartirán: Aragón, Asturias, Navarra, Cantabria, Cataluña y Extremadura. Madrid ha sido una de las más reticentes. De hecho, Esperanza Aguirre ha llamado a la objeción de conciencia. En esta región se enseñará desde el curso 2008-2009 en segundo de la ESO y el siguiente también en quinto de primaria.