Chapapote
Los marineros que lucharon contra el chapapote en Galicia tienen aún problemas respiratorios (Archivo) ARCHIVO

El Prestige seguía presente en la salud de numerosos marineros en forma de problemas respiratorios, dos años después de zozobrar.

Marineros y mariscadores de toda Galicia se echaron a la mar allá por noviembre de 2002 para combatir el vertido que había dejado el hundimiento del Prestige.

No sospechaban que un estudio que se publicará próximamente en la revista científica American Journal Respiratory and Critical Care Medicine y del que se hace eco El País, descubriría que su salud no salió intacta de la batalla contra el chapapote.

El susodicho estudio fue elaborado entre enero de 2004 y febrero de 2005 y consistía en un cuestionario que fue realizado a 6.869 marineros de 44 cofradías gallegas en el que se les preguntaba por la salud pulmonar.

Quienes habían participado en la lucha contra la marea negra sufrían, dos años después, problemas respiratorios

Las respuestas dejaron patente que quienes habían participado en la lucha contra la marea negra sufrían, dos años después, problemas respiratorios como obstrucción nasal o tos crónica.

Cuanto mayor era el contacto con el fuel, también aumentaba la "prevalencia" de estos problemas respiratorios, entre los que encontramos goteo nasal o dificultad para respirar por la noche.

Aumentan los síntomas cuantos más días y más tareas (la limpieza de los barcos, por ejemplo) dedicara una persona a la limpieza del chapapote.

El estudio ha corrido a cargo de un equipo de neumólogos, epidemiólogos, toxicólogos y expertos en genética de hospitales y centros de investigación de A Coruña, Barcelona y Madrid.

La mascarilla no anuló los efectos

La Administración repartió mascarillas entre los marineros y mariscadores que se dedicaron a la limpieza del vertido, pero éstas no consiguieron anular los efectos.

Los daños podrían disminuir con el tiempo, pero no es seguro que así ocurra

Si bien sufrieron los efectos del fuel en menor medida que quienes no hicieron uso de la mascarilla "nunca o a veces", no han conseguido evitar los problemas respiratorios.

De producirse nuevamente un accidente de este tipo, los voluntarios deberían extremar precauciones y someterse a revisiones médicas, según publicaba el diario.

Es posible que los daños respiratorios disminuyan a medida que avanza el tiempo, pero los propios investigadores no están seguros de ellos.

Trastornos en su organismo

Las personas que colaboraron en la limpieza del fuel vertido por el Prestige en la costa gallega hace cuatro años -los 327.000 voluntarios, más los vecinos- sufrieron alteraciones hormonales y genéticas , según reveló un estudio realizado por la Universidad de A Coruña a finales de 2006.

En las personas que realizaron las labores de limpieza durante tres o cuatro meses los daños son difícilmente subsanables

El informe, que analizó a 240 personas, detectó en ellas roturas en el ADN, aunque de carácter reparable.

Sin embargo, en las personas que realizaron estas labores de limpieza durante tres o cuatro meses se constataron daños más difícilmente subsanables.

También se evaluó los efectos de estas exposiciones sobre el sistema endocrino. Las pruebas determinaron que en estas personas había niveles anormales de hormonas.