Borondo, London, 2014
El artista callejero español Borondo posa con la cara cubierta y ante una de sus obras en Londres. La foto es de Søren Solkær © Søren Solkær

¿Enfrentados al sistema?, ¿ilegales?, ¿bombarderos-guerrilleros en busca de una buena pared o un vagón de superficie virgen del transporte público?, ¿contestatarios y respondones?, ¿celosos de la identidad real por temor a represalias del largo brazo de la administración o la policía?... Si las preguntas tienen que ver con los artistas urbanos de renombre, las respuestas son negativas en todos los casos. Hace mucho que la aristocracia del arte en las calles ha entrado en los salones de la normalidad, las galerías de arte y los museos.

No choca que el fotógrafo danés Søren Solkær (1969), autor del libro Surface (Superficie), un recorrido por 13 ciudades y 140 artistas urbanos que posan ante sus obras, tenga poco o nada de alternativo. Al contrario, es un profesional dedicado a la moda y las fotos de promoción de músicos tan asimilados como Björk, Paul McCartney, Jack White o Damon Albarn. El candor artificioso que emplea para retratar a estos —iluminación móvil, hiperrealismo de Photoshop— lo pone a disposición ahora de algunos de los más famosos artistas callejeros del mundo.

Berlín, Londres, París, Las Vegas, Atenas...

El libro, editado por Gingko Press [250 páginas, 49,95 dólares], fue compuesto a lo largo de los tres últimos años por Solkær. Visitó las ciudades de Berlín, Londres, París, Nueva York, Los Ángeles, Miami, Las Vegas, Stavanger (Noruega), Atenas, Sydney, Melbourne y Copenhagen y cazó a los creadores ante sus propias obras.

Antología definitiva de los más significativos creadores Mientras la editorial califica el libro como "la antología definitiva de retratos de algunos de los más significativos creadores de arte urbano en el panorama contemporáneo, así como las figuras icónicas de los pioneros", el fotógrafo ha distribuido unas declaraciones en las que habla como si la disciplina de pintar en los espacios públicos fuese una tendencia recién nacida y no una práctica que brotó en la década de los años setenta, hace casi medio siglo.

'Momento perfecto'

"Pensé que este era el momento perfecto para retratar a las personas que están detrás de una de las formas artísticas más poderosas y prevalentes de nuestro tiempo... A falta de mejores palabras, el arte urbano, el arte en espacios públicos, el arte callejero, el grafiti, el activismo", dice el fotógrafo, que aún dormía en una cuna cuando los primeros grafiteros empezaron a pintar los vagones del metro de Nueva York.

Un increíble viaje a terrazas, callejones, estaciones de tren, estudios... El proyecto, añade para salpimentar con un supuesto grado de aventura el reportaje, le ha llevado a realizar "un increíble viaje a terrazas, callejones, estaciones de tren, estudios y paredes a lo largo del mundo".

El diseñador del 'Hope' de Obama

En Surface aparecen figuras de primera fila como el estadounidense Shepard Fairey, uno de los diseñadores gráficos y artistas callejeros más famosos del mundo —fue el autor del cartel electoral de Obama (Hope) en 2008— y empresario de éxito millonario con la marca Obey; el parisino Blek Le Rat, un pionero del stencil (estarcido) que influyó en el trabajo de Baknsy; el también estadounidense Ron English, especializado en la cartelería de calle serializada y cargada de ironía; Space Invader, que se inspira en la estética retro de los juegos de 8-bit; y la francesa Miss Van (Vanessa Alice Bensimon, de Touluse), que dibuja muñecas turbadoras enmascaradas de animales.

Casi todos los artistas aparecen a cara descubierta —también en el corto documental en vídeo grabado durante la producción del libro—, dado que la mayoría están integrados en los circuitos artísticos y hace mucho que no desafían ninguna ley, aunque la mayoría, y ya es bastante, son abiertamente críticos con los sistemas políticos, económicos y sociales de dominación.

El español Borondo quiere aportar 'un poco de poética' al paisaje ciudadano Entre las excepciones de los que siguen optando por no revelar sus rasgos aparece el español Borondo, un veterano que desea "aportar un poco de poética" al paisaje urbano y abrir un diálogo que mitigue la agresividad de la "contaminación visual" y ha diseminado sus creaciones en ciudades de España, el Reino Unido, Italia y Polonia. Otros, como el dúo London Police, aparecen, vestidos de agentes del orden, los depredadores naturales de los artistas callejeros.