Ciclón Pam
Imagen hecha pública por Unicef de los efectos del ciclón tropical Pam en Port Vila, Vanuatu. UNICEF PACIFIC

El presidente de Vanuatu, Baldwin Lonsdale, alertó este lunes de que el cambio climático está detrás del poder destructor del ciclón Pam, que dejó al menos seis muertos tras su paso por el país si bien se teme que la cifra supere la cuarentena.

El cambio climático ha contribuido al desastre en Vanuatu"El cambio climático ha contribuido al desastre en Vanuatu", dijo Lonsdale a la televisión australiana antes de partir de Japón, donde asistió a una conferencia internacional sobre desastres.

Vanutau es una de las islas del Pacífico Sur cuyo territorio, que se eleva ligeramente por encima del mar, se ve amenazado por las consecuencias del cambio climático como la subida del nivel de los océanos.

La tormenta tropical de categoría 5 arrasó con gran parte de la infraestructura de la capital Port Vila, donde según Lonsdale hay decenas de miles de damnificados, incluidos un millar alojados en centros para evacuados.

La situación en el resto del archipiélago todavía no se conoce con exactitud, a la espera de que las autoridades restablezcan las comunicaciones y se abran las carreteras cortadas por escombros y árboles caídos.

"Se han confirmado seis muertos en (Port) Vila y más de 30 heridos solamente en (la capital) Port Vila", acotó el mandatario de Vanuatu.

"Es un ciclón devastador que ha golpeado Vanuatu", afirmó Lonsdale desde la localidad nipona de Sendai al referirse a una de las peores catástrofes en su país en décadas y probablemente la causante de una de las más graves crisis humanitarias en el Pacífico Sur.

Es un monstruo que ha golpeado a la República de Vanuatu"Es un monstruo que ha golpeado a la República de Vanuatu", agregó al pedir ayuda humanitaria para que su país "pueda comenzar de nuevo".

"Espero que el número de muertos no sea muy alto y no quiero que esto ocurra", dijo Londsdale.

"Los caminos que salen de Port Vila (la capital) están bloqueados. Solo se puede conducir unos 30 minutos hasta que se topa con árboles caídos en la carretera. Hay que limpiarlas y por eso no tendremos idea de las cifras durante un buen tiempo", añadió.

Las autoridades de Vanuatu declararon el estado de emergencia en la provincia de Shefa, que incluye Port Vila, mientras con la ayuda de cooperantes y residentes realizan las tareas de limpieza y evaluación de daños.

La ayuda internacional comenzó a llegar este domingo tras abrirse aeropuerto mientras países como Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido y la Unión Europea ofrecieron ayuda económica a Vanuatu para hacer frente a los daños.

Panorama devastador

Trabajadores de organizaciones humanitarias describieron este domingo como devastador el panorama en Vanuatu tras el paso el sábado del ciclón Pam, de categoría 5.

Este lugar que una vez fue un paraíso tropical, ahora se ve como el infierno en la tierra"Este lugar que una vez fue un paraíso tropical, ahora se ve como el infierno en la tierra", dijo a la cadena australiana ABC la portavoz de World Vision, Chloe Morrison.

Los equipos de rescate realizaron inspecciones aéreas de las islas más remotas del archipiélago, como Tanna, donde viven unas 29.000 personas y que habría quedado en ruinas, según la jefa de la oficina regional de la Cruz Roja, Aurelia Balpe.

"Lo que han visto es muchos escombros, las plantas completamente destruidas, muchos árboles arrancados de raíz. Todas las estructuras de hierro ondulado están destruidos, las estructuras de cemento están todas sin techo", dijo Balpe a Radio New Zealand.

Espero que el número de muertos no sea muy alto y no quiero que esto ocurra"Por supuesto, con todos los escombros estamos muy preocupados por las heridas potenciales que haya podido sufrir la gente", remarcó Balpe sobre el estado de Tanna, donde se han confirmado dos muertos.

Alice Clements, una de las representante de Unicef en Port Vila, declaró a Radio New Zealand que los habitantes están comiendo raíces y frutas caídas de los árboles, y advirtió de que estos alimentos durarán una semana.

Las autoridades intentan restablecer las comunicaciones y la electricidad, y llevar a cabo una enorme tarea de limpieza para lo que cuentan con la ayuda de personal de organizaciones humanitarias que comenzó a llegar al país el domingo.