Los efectos del ciclón Pam
Imagen del socavón en una carretera de la isla de Vanuatu tras el paso del ciclón Pam por el Pacífico Sur. UNICEF PACIFIC

El gobierno de Vanuatu declaró el estado de emergencia tras el paso del ciclón Pam mientras los equipos de rescate intentan acceder este domingo a las comunidades remotas afectadas de esta pequeña nación del Pacífico Sur.

La tormenta de categoría 5 (la máxima de la escala de Saffir-Simpson) ha causado hasta el momento ocho muertos aunque se teme que la cifra supere la cuarentena, miles de damnificados y cuantiosos daños materiales, con el 80% de las casas de la capital Port Vila seriamente dañadas.

No tenemos comunicaciones con el resto del país El ministro de territorio, Ralph Regenvanu, dijo que el estado de emergencia ha sido declarado en la provincia de Shefa, que incluye Port Vila, pero que se prevé que se extienda a otras zonas a medida que se conozca el alcance de los daños.

"No tenemos comunicaciones con el resto del país. A medida que podamos evaluar la situación en otros lugares lo más probable es que también hagamos la declaración en otras provincias", dijo Regenvanu a la cadena australiana ABC.

Unas 10.000 personas se han quedado sin hogar solamente en Port Vila, mientras informes no confirmados indican que se han registrado al menos 44 muertos en las islas del norte, una cifra que organizaciones humanitarias temen que podría ser más elevada.

"No hemos podido desplazarnos más allá de unos pocos kilómetros fuera de Port Vila a algunas zonas rurales y semirurales", dijo la directora de Care International en el país, Inga Mephum.

"La ayuda está en camino pero estamos en las horas críticas inmediatamente después de la emergencia, cuando la gente puede sobrevivir pero no tiene nada con qué sobrevivir. Y es ahora cuando se necesita estar en el lugar", dijo Sune Gudnitz, de la agencia humanitaria de la ONU a ABC.

El presidente de Vanuatu, Baldwin Londsdale, que este sábado pidió ayuda en un emotivo discurso en la conferencia sobre desastres y emergencias en Japón, dijo que Pam ha destruido la mayoría de edificios en Port Vila, incluidas casas, escuelas y hospitales.

Ayuda internacional y prioridades inmediatas

También indicó que las comunicaciones se están restableciendo en la capital y que poco a poco también lo harán en las otras islas del archipiélago. "Lo describo como un monstruo que ha devastado nuestro país y esto supone un duro revés para nuestra nación", dijo Londsdale a la BBC.

Según el presidente de Vanuatu, Pam ha destruido la mayoría de edificios en Port Vila, incluidas casas, escuelas y hospitales La ayuda internacional procedente de Australia, Nueva Zelanda y Nueva Caledonia comenzó a llegar durante la jornada después de que las pistas de aterrizaje del aeropuerto de Vanuatu, que quedó inundado, fueran reabiertas para recibir a los aviones militares.

Organizaciones como la Cruz Roja de Australia y Save the Children se han unido a otras como Oxfam que ya se encuentra en el terreno, para abordar prioridades inmediatas como alojamiento, agua potable e instalaciones sanitarias para los miles de damnificados.

Una de las preocupaciones se centra en el hospital principal de Vanuatu, no solo por la salud de los pacientes sino por el posible impacto en los medicamentos que necesitan refrigerarse, según dijo el director de Oxfam en Vanuatu, Colin Collet van Rooyen, a la televisión neozelandesa TVNZ.

La jefa de la oficina regional de la Cruz Roja en Suva (Fiyi), Aurelia Balpe, dijo que la organización está enviando 12.000 lonas impermeables, 2.400 botiquines de primeros auxilios, 900 contenedores de agua y especialistas en cuestiones de alojamiento a bordo de un avión militar neozelandés.

Balpe agregó que tiene en el terreno a expertos sanitarios trabajando en la manera de potabilizar el agua para evitar enfermedades transmitidas a través de ella.

La ministra de Exteriores de Australia, Julie Bishop, anunció este domingo una aportación de unos 3,8 millones de dólares (unos 3,6 millones de euros) para Vanuatu, que se suma a la ayuda ofrecida este sábado por Nueva Zelanda, país que se prepara para afrontar el embate del Pam.

La ayuda, que se destinará principalmente a agencias humanitarias como la Cruz Roja y la ONU, incluye el envío de aviones militares y el despliegue de personal, médico, humanitario y consular así como expertos en desastres y provisiones, indicó Bishop.