Una veintena de personas protestaron ayer en la plaza Sant Jaume para reclamar el derecho a voto para el colectivo inmigrante. Precisamente, durante la jornada electoral, algunos inmigrantes que no podían votar acompañaron a los que sí podían ejercer este derecho y consensuaron las papeletas que debían introducir en las urnas. Ambas iniciativas fueron convocadas por entidades sociales que, como en el caso de SOS Racisme, abogan por la igualdad en el voto.