El Instituto Vasco de Estadística, Eustat, ha destacado, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, que el reparto de las tareas domésticas entre los hombres ocupados y las mujeres ocupadas de Euskadi "resulta muy desigual". De hecho, según datos de 2013, nueve de cada diez hombres dedicaba dos o menos horas a las tareas domésticas, mientras que tres de cada diez mujeres empleaban tres horas o más.

Este desigual reparto de funciones hace que casi una de cada seis mujeres ocupadas estén "muy insatisfechas" con la colaboración que ofrece su pareja en la realización de las tareas domésticas.

En función de la estadística del Eustat, las mujeres que trabajan fuera de casa destinan 4,9 horas diarias al cuidado de los hijos menores de 15 años, mientras que los hombres emplean 3,1 horas diarias.

Estas diferencias se mantienen en el caso del cuidado de las personas dependientes, actividad a la que los hombres le dedican 1,5 horas diarias y las mujeres 2,3 horas.

Más de la mitad de las mujeres ocupadas, además de su dedicación al trabajo remunerado, destinan también cinco horas o más al día al cuidado de los menores. Hasta un 17,2% dedican ese mismo tiempo al cuidado de dependientes. A su vez, el 45,1% de los hombres ocupados colabora con dos o menos horas atendiendo al cuidado de sus hijos.

En comparación con los datos de 2010, se observa que el porcentaje de mujeres que dedicaba un elevado número de horas (5 o más) al cuidado de sus hijos se mantiene, mientras que el correspondiente a las personas dependientes está disminuyendo.

En los hogares en los que ambos miembros de la pareja trabajaban, el cuidado de los menores fuera de la jornada laboral del padre o la madre corresponde en el 94,7% de las ocasiones a ambos. Sin embargo, solo en el 0,4% de estos casos se ocupa el padre del cuidado, mientras que asciende al 2,6% de las ocasiones en las que los cuidados recaen exclusivamente en la madre.

Cuando resulta preciso cuidar de familiares dependientes, hasta un 31,6% de las mujeres ocupadas dedicaba tres o más horas diarias, reduciéndose este porcentaje al 18,8% en el caso de los hombres.

Por otra parte, las mujeres continúan dedicando más tiempo a las tareas domésticas y los hombres al trabajo remunerado, aunque las diferencias "van disminuyendo poco a poco", indica el Eustat.

Si se tiene en cuenta a toda la población de 16 y más años de la Euskadi, entre 2008 y 2013 las mujeres "acortan distancias con los hombres" respecto al tiempo que dedicaban al trabajo remunerado. La brecha de 1 hora 15 minutos ha bajado hasta los 57 minutos.

Los datos también muestran que los días comprendidos entre lunes y jueves la jornada laboral diaria de los varones supone 7 horas y 48 minutos, 10 minutos menos que en 2008. A su vez, en estos días las mujeres ocupadas registran un incremento de 5 minutos, pasando a trabajar 6 horas y 41 minutos en 2013. Respecto a 1993, los hombres contabilizan 7 minutos menos y las mujeres 32 minutos más.

Una parte de las variaciones detectadas en los usos del tiempo deriva de la disminución del trabajo remunerado, tanto femenino como masculino. La tasa de participación masculina en el trabajo profesional principal en 2013 es del 34,8% y la femenina del 26,5%, lo que significa 8,7 puntos porcentuales menos en el caso de los hombres y 6,2 puntos porcentuales menos en el caso de las mujeres con respecto a 2008.

El estudio señala, además, que la diferencia en el nivel de renta económica entre mujeres y hombres "es un tema que visibiliza de manera clara la desigualdad de género". Se ha pasado de que los hombres tuvieran una renta 2,3 veces superior a la de las mujeres a comienzos de este siglo a que en 2011 fuera 1,7 veces superior.

Tituladas universitarias

También se constata que la mayor incorporación de la mujer al mercado de trabajo y los cambios en su situación económica ha venido acompañado de "un cambio en su nivel de instrucción". Las mujeres vascas superan ampliamente a los hombres en el número de titulados superiores, cuando antes eran algo más de la mitad.

En el caso de titulaciones universitarias, el 18,7% de la población de 10 y más años está en posesión de un título de estudios medio-superiores o superiores, según los datos de 2013. Esta proporción sube al 20,5% en el caso de las mujeres, mientras cae al 16,9% en el de los hombres.

La distribución por género en las aulas universitarias también refleja la diferencia a favor de la mujer en el acceso a la universidad, cifrada en seis puntos porcentuales, de manera que en el curso 2012/13 el 53% son mujeres, frente al 47% de hombres. Esta mayor presencia se produjo en primer y segundo ciclos (51%), grados (54%), másteres oficiales (55%) y doctorados (54%).

Consulta aquí más noticias de Vizcaya.